viernes, noviembre 28, 2008

Gladys, mamá dominicana

Foto: FT.
Días después de llegar a Argentina desde República Dominicana, donde unos de los temas en los cuales trabajé es el de la emigración, me llamó la atención la cantidad de personas de ese país que vi en la ciudad de Necochea, en la provincia de Buenos Aires.
Así que me fui a hablar con la peluquera dominicana de la ciudad, sabiendo que cuando se juntan varias dominicanas en un sitio no puede faltar un salón para que las muchachas se arreglen sus moños malos.
Gladys tiene 34 años de edad y lleva 9 en Argentina. Acaba de traerse a sus cuatro hijos de su país. Dos chicas y dos chicos.
Lo primero que me llama la atención es el acento bonaerense con el que hablan y el fuerte contraste que deben sentir con su cultura alegre en una ciudad que, salvo en verano, tiene un ambiente triste, frío y nada simpático.
“A mí me gusta, dice Gladys. Es otra onda. Cambiar de ritmo. Me gusta. Acá cambiamos el carácter. Nos ponemos del mismo estilo de los de acá”, dice.
Por desgracia, pienso yo.
A poco de llegar, Gladys, que se venía con las esperanzas de hacer una diferecia, se encontró con un país cayendo en una de las peores crisis económicas de su historia.
“Yo siempre lo vi positivo. Si tenés algo para comer y estás bien con tu familia, la diferencia no la notás mucho”, señala, optimista, esta mujer oriunda de Puerto Plata que primero llegó a Buenos Aires, pero no le gustó.
“Me parecía que no era la ciudad ideal para yo traer a mis hijos. Vine aquí por vacaciones, me gustó la ciudad, me renté un departamentito, empecé a correr la voz, empecé a trabajar”, cuenta.
¿Los primeros tiempos fueron duros?
“Amigo, duro es poco. Te cuesta, los primeros tiempos te cuesta. Después que uno encaja, tienes que cuidar”, confiesa.
La peluquería de Gladys es un punto de referencia para los dominicanos en Necochea.
“Acá nos reunimos todos, todos los días, los fines de semana. Si viene gente nueva, vienen acá, me visitan, porque yo soy una de las que llevo más tiempo, conozco más gente. Entonces nos damos ánimos. Tomamos un cafecito... ¿No te hicieron café nunca en Dominicana?”.
“Nosotros cuando hacemos una reunión dominicana, nos invitamos todos los que conocemos. Todos ponen un puchito, nos juntamos y hacemos una joda hermosa. Porque si no acá en la bailanta nos discriminan, no nos dejan entrar. Son muy pocas las bailantas que te dejan entrar. Vos vas y te dicen que es fiesta privada. Por negros, no nos dejaron pasar. Es lo único malo que veo yo acá”.
Entonces han optado por las reuniones con su grupo de amigos.
“Nos la pasamos muy bien, la verdad. Nos distraemos tranquilos, estamos entre nosotros, con alguna gente de acá que nos acompaña porque son esposos o parientes de alguna de nosotras. Te adaptas".
Sin embargo, admite que extraña.
“Nos hace falta la onda nuestra. Vos si estuviste en Dominicana te diste cuenta de que la música allá se escucha alta. Acá a las diez de la noche tenés que bajar porque si no te llaman a los milicos. No podés. Y si te tocó una vecina jodida, fuiste. Es muy complicado. ¿Y a vos te ha ido bien acá en Necochea?.
No, le digo, "yo visito acá a mi mamá, pero me aburro mucho.
“Es aburrida la ciudad, eso sí”, me reconoce.
Sus hijos Demis, de 17 años, José Manuel, de 16, Leidy, de 12 y Stefany, de 10, también están contentos con el cambio.
“No es lo mismo una persona que se cría en un país a uno que llega después. Mis hijos van a subir con una cultura diferente a la que tengo yo. Es así”.
Duro es poco, nos había dicho Gladys recordando sus sacrificios: “He ido una sola vez en nueve años que tengo acá. Cuando fui, la más chica tenía cuatro años, y cuando vinieron, vinieron tan grandes que ni los conocí".
"Un esfuerzo lindo. Y ellos están contentos. Adoran totalmente estar conmigo. Me aman a mí, aman a su padre. Es lo más lindo, a los chicos cuando los crías en el amor, se crían de otra manera”
.
Así es Gladys, la típica madre dominicana.

martes, octubre 28, 2008

Yocasta y Liliana

La lucha contra el sida y la creciente concienciación de los dominicanos sobre la peligrosidad de practicar sexo sin protección ha logrado bajar el índice de infecciones por VIH en el país a menos del 1% de la población. Esta cifra, sin embargo, crece en los bateyes a un porcentaje fluctuante entre el 5 y el 7 por ciento.
Por eso no debería sorprender que en un momento de mi trabajo en el que estaba fotografiando escuelas apareciera ante mí, de repente, esta imagen:
En seguida llegó una camioneta, que no me quedó claro si paró ofreciéndose a llevar a los integrantes del cortejo o venía especialmente a buscar el féretro y su cortejo.
"Murió la chica que tenía sida", le dijo Belkis a Esteban. Ellos son dos trabajadores de Visión Mundial que acababan de acompañarme en mi recorrido por los bateyes de la zona.
"No llegamos a tiempo. Se lo detectamos hace sólo unos días, cuando vino a hacerse la prueba", agregó.
Yocasta Rafaela Castro era dominicana y tenía 30 años. Dejó una sola hija, Liliana, de 11 años. Liliana tiene tres hermanas más por parte de su padre, Raúl Peña, con quien Yocasta vivía en el batey Los Blocks. Suponían que él le contagió el virus, aunque no está confirmado porque Raúl no se había hecho el análisis hasta ese momento.
Quizás no fuera el mejor momento para fotografiar el bellísimo rostro, lleno de dolor, de Liliana, mientras iba a darle el último adiós a su madre, a un pueblo cercano de donde ella era oriunda, Uvilla. Pero qué más da. Lo único importante es seguir trabajando, como lo hacen Belkis y Esteban, para que cada vez haya menos pérdidas como la de Yocasta, irremediable pero evitable, y menos dolores como el de Liliana. Ella sabrá labrarse el mejor futuro posible dentro de sus circunstancias: no me es posible pensar otra cosa.

lunes, octubre 13, 2008

Gelatina de uva

Foto: FT
(Esta es la primera de una serie de entradas que haré con pinceladas de episodios vividos en República Dominicana, a donde he viajado para hacer una serie de reportajes de texto y fotos).
En la fotografía aparece una mujer curando a un burro. Yo pensaba que el animal había sido víctima del clásico embichamiento (moscas que ponen huevos en pequeñas heridas y los gusanos que nacen de ellos horadan la carne de la pobre bestezuela, pudiendo provocar una infección que derive en su muerte si no es tratado a tiempo. El embichamiento se cura fácilmente si no se llega a tal extremo, por medio de un aerosol. Si el agujero dejado por los bichos es muy grande o profundo, puede necesitar una cirugía reparadora).
Pero no. No podrán decirme: "¿Y vo? ¿Tanto viaje pa'ver un burro embichao?".
Mis compañeros de viaje me informan de que ese burro es utilizado para transportar el carbón, que los habitantes más pobres de los bateyes dominicanos utilizan para cocinar. Así que el estado de la espalda del burro se debía a un abuso de su capacidad como animal de carga.
Por cierto, ese mismo carbón que lastima la espalda del burro es el que, quemado para cocinar en viviendas unihabitacionales, provoca que los pulmones de sus habitantes, en su mayoría niños, respiren dióxido de carbono en cantidades excesivas. Al menos no lo utilizan en la noche para calentarse, al tratarse de un país tropical, como sí sucede en otros países.
El sufrimiento del burro quizás sea poca cosa comparada con otras consecuencias de la utilización de carbón por falta de infraestructuras y medios que les permitan tener gas. Por ejemplo, la tala indebida de árboles en zonas forestales, especialmente en el oeste del país.
Pero a mí me impresionó que el animal tenía esa parte de la espalda, la que le estaban curando, como una gelatina de uva.

sábado, julio 26, 2008

Nadie más grande

Foto: FT
En el ideal entorno del patio de butacas del madrileño Conde Duque tuve la fortuna de ver por primera vez en concierto a Pablo Milanés, un coloso cuya grandeza sólo puede entenderse escuchándolo. Así que me abstengo de consideraciones, por ahora, y vamos a contar el hecho.
El hombre sale, vestido de negro, y posa su voluminoso cuerpo en una silla ancha, grande, y prácticamente no se mueve, como un buda ante su cohorte de seguidores.
El concierto empieza con Vengo naciendo, y en seguida demuestra que su voz inconfundible, partida y suave, está más partida que nunca y tan suave como siempre: mejor que nunca. La noche prometía. Tras presentar a su tecladista y saxofonista, Germán Velasco, siguió con Días de gloria, canción de añoranza, de tristeza, de desamor, en un escenario intimista. La tristeza sigue en la tercer canción, En saco roto, para la cual el iluminador decoró el fondo del escenario con unas luces que simulaban el tejido de una bolsa (saco) rústica. Pese a la desgarradora letra de esta canción, empiezan los primeros ritmos caribeños a poner ritmo a la cosa.
Sigue con Nostalgias ("Para mi amiga Alba", dedica), donde agarra por primera vez la guitarra. Después suena la conmovedora melodía de Si ella me faltara alguna vez, el primer tema en el que imponen su base rítimica el bajo de Luis Ángel Sánchez y la batería de Osmani, también, Sánchez. En este tema aparece por primera vez el melodioso saxo de Germán Velasco para cerrar una balada impecable que me hace sentir la primera piel de gallina de la noche.
El siguiente tema se queda enganchado a la fuerza del anterior, aunque esta vez empiezan a sonar los timbales también: la musicalización del poema Canción de "Nicolás Guillén, nuestro gran poeta nacional", rebautizado por Milanés De qué callada manera, en el que hace la primera dejadita al público con su mano para que acompañen su canto. Un tema pulenta.
Ya metidos de lleno en una atmósfera más alegre, la banda sigue con Soñando, una canción que "pretende reflejar los pensamos (queremos) todos los ciudadanos del mundo que sea nuestro planeta", una canción con ritmo y momentos de cerecita musical que provocan mi segunda piel de gallina de la noche.
De allí pasa a otra canción optimista y hasta campestre (en la onda de Como esperando abril del otro más celebre nuevotrovero cubano, Silvio Rodríguez), Matinal, que, muy atinadamente, empieza Velasco con la flauta traversa. Después toca Diario de Mauricio, de la banda sonora de la película Páginas del diario de Mauricio. Milanés presenta al protagonista como alguien que nunca votaba afirmativamente en las reuniones del PCC (al momento de mencionar al partido se oyeron algunos aplausos y vítores) y que "terminó frustrado, nada más con el orgullo y la dignidad de haber sido como ha deseado ser". Lo que no es todo, pero casi. En medio de la canción presenta a Miguel Nuñez, pianista y director musical del grupo, antes de terminar la canción con un sostenido "Iiiiiuuuuu" en el que hace un alarde de esa salud vocal que la hace inconfundible. Si Diario de Mauricio habla, según Milanés, de un frustrado digno, puede ser tomado como la bisagra que da paso, de nuevo, al pesimismo de La libertad. Solo piano y él. Una canción durísima, para pegarse un tiro, por la letra y la música, de su disco Regalo, el más crítico con la revolución que ha hecho hasta el momento. Sigue con una canción de letra dura pero más cotidiana, Dos preguntas de un día, de música más alegre, del mismo disco, en el que toca temas de actualidad, como la inmigración o las restricciones a la libertad de movimientos de sus ciudadanos impuestas por el régimen cubano.
Después, el percusionista Eugenio Arango arremete con ritmos africanos con sus timbales y empieza a cantar cosas de santería en alguna lengua africana, probablemente congo, iniciando un virtuoso diálogo musical con Dagoberto González, el violinista-tecladista-corista, que se convierte en una base de jazz que sirve como introducción a Identidad, "dedicada a la juventud cubana, a esa estoica juventud cubana". En ese "estoica" se deja caer la posición más crítica que Milanés adoptó con el paso de los años, ya que antes, en su lugar, decía "fantástica".
Después toca Mírame bien, tema triste en el que otra vez se hace presente la flauta traversa, y que sigue con La soledad, gran ejemplo de esa marca registrada de Milanés que son los temas de letras desgarradoras que, de todos modos, gustan y llenan de gozo, no de pesimismo.
Y ya que estaban en ese registro tan particular, Milanés deja caer el primer gran himno de letra triste pero con música inspiradora: Años. A partir de aquí es muy difícil intentar hacerse el, más o menos, objetivo. Antes de esta canción estuvo la banda un rato haciendo una introducción bastante sinfónica, que Milanés esperaba de una manera muy concentrada, como si estuviera metiéndose de lleno en lo que iba a cantar. Después de cantar esta canción de manera muy sentida, se tomó un buen trago del vaso de cerveza que tenía a su lado y que hasta el momento no había tocado, como para reponer fuerzas después de semejante entrega de sentimiento. Todo resultó muy conmovedor.
Y ya que estaba en la estela de los clásicos, llegó el turno de Yolanda en una versión acústica en la que después del primer "te amo", hizo un gesto al público para que responda "te amo", y en la cual agarró la guitarra en medio de la canción.
Para que no decaiga el frenesí emocional (civilizado, entendámonos) en el que iba entrando el público, el artista sacudió al respetable con El breve espacio en que no estás. La piel de gallina ya era permanente, la gente miraba extasiada y casi todo el mundo estaba visiblemente emocionado. Y ahí, antes de que termine la canción, se piró.
La gente, sabedora de que faltaban los bises, hizo el juego, sin embargo, y lo convocó muy alegremente, todavía presa de la emoción en la que este hombre y su banda la habían sumido. El patio de butacas se puso en pie casi en su totalidad dando palmadas para que volviera, llamándome poderosamente la atención que todo el mundo estuviera tan, a la vez, emocionado y sonriente como estaba yo.
Foto: FT
Y Pablo Milanés volvió a darse un baño de multitud breve, junto a sus músicos, saludando antes de ponerse de nuevo manos a la obra con las que serían sus últimas dos canciones. La primera, Para vivir, una canción de desesperanza, que quizás haya sido aquella con las que más se movió en su silla, como si el público lo hubiera contagiado de su entusiasmo.
Antes de poner punto final a la velada presentó a sus técnicos, y la batería y el bajo enmarcaron musicalmente los momentos previos a la canción más pedida de la noche. Estos instrumentos pararon para dar lugar al paroxismo total de las sensaciones musicales con Yo no te pido, tan pedida que en los momentos iniciales del concierto tuvo que pedir que no la pidieran tanto, que ya la iba a tocar, pero que le dejen tocar las otras canciones. Una versión jazzera y con un ritmo muy marcado, como de marcha, para esta canción infinita que es tan grande que es capaz de brillar más allá de cualquier estilo o matiz que quieran darle.
Y antes de que la banda terminara de tocar, saludó y se fue. Pasó por Madrid con más años y sin la fabulosa melena que lo caracterizó en años anteriores, pero musicalmente parece estar mejor que nunca. Tiene la ventaja de no necesitar corretear por el escenario para dar un concierto.
Faltaron Yo pisaré las calles nuevamente (ese tema dedicado a Chile hecho por un cubano y que me hace sentir tan chileno como si nunca hubiera conocido otro país), No ha sido fácil y La vida no vale nada . Pero fue tan bueno que ni siquiera las extrañé. No importa. He visto uno de los mejores conciertos de mi vida, de un número uno, de un insuperable que se mostró así, enorme, sin piedad con el tiempo y los años.

lunes, junio 09, 2008

Pingüinos empetrolados, 21 años después

Hoy apareció ante mis ojos la siguiente noticia:

Aparecen en Uruguay unos pingüinos contaminados con hidrocarburo
MONTEVIDEO (Reuters) - Unos 65 pingüinos, la mayoría muertos, aparecieron en las playas de Uruguay contaminados con hidrocarburos, dijo el domingo una organización de ayuda a la fauna marina, pocos días después de que un barco arrojó combustible frente a la costa al chocar contra otra nave.

El barco mercante de bandera griega Syros liberó 14.000 metros cúbicos de fuel oil el martes pasado tras chocar contra el buque de Malta Sea Bird. Aún no existe confirmación de que sea ese el combustible el que contaminó a los animales.
"El pingüino magallanes en este momento está viajando desde la Patagonia hasta Río de Janeiro. (...) Tenemos animales sucios, con una forma viscosa negra con olor característico a combustible, pero bastante más liviano de lo que es el crudo," dijo Richard Tesore de S.O.S Rescate de Fauna Marina a la radio local El Espectador.
La mancha de combustible, originalmente de 20 kilómetros de largo por 30 metros de ancho, redujo su tamaño con el paso de las horas, y las autoridades continúan vigilando su posición en las aguas.
"Yo no creo mucho en las casualidades. Yo creo que, teniendo una mancha de este tipo frente al estuario, sería de suponer (que la contaminación provino de ese combustible). No podemos decirlo hasta que no se verifique", agregó Tesore.

S.O.S Rescate de Fauna Marina se encarga de limpiar, alimentar e hidratar a los ejemplares que sobreviven, unos 15 animales en esta oportunidad, que habitualmente llegan intoxicados por hidrocarburos.

Me sorprendió mucho ver esta noticia, porque me llevó a 21 años atrás, en 1987, cuando fui a Uruguay por primera vez con mi papás, en donde vimos una playa entera llena de pingüinitos muertos, cubiertos de petróleo. (El diminutivo en este caso no es cursi: denota el tamaño, efectivamente pequeño, de los pingüinos).
Los barcos petroleros (especial mala fama, supongo que bien ganada, tienen los españoles y los japoneses) suelen limpiar sus sentinas en la costa atlántica sur, a la altura de Uruguay y Argentina.
En esa ocasión, en la que vimos muchos más que 65 pingüinos muertos, unas personas bienintencionadas habían rescatado a uno y lo habían limpiado. Tenía mal humor y picoteaba, pero con maña se lo podía agarrar.

En la foto salgo yo posando con él. Veintiún años después, sigue pasando lo mismo. Yo no sé cómo hacen todas estas especies para aguantar tanto y cómo no los habremos eliminado ya a todos.
No sé qué habrá pasado con el pingüino. No sé si habrá sobrevivido, no sé qué habrán hecho con él. Sí sé qué pasó con todos sus compañeros que no fueron rescatados, y me pregunto cuántas veces al año sucederán ese tipo de cosas, o cada cuántos años, en las playas del Uruguay o en las de Argentina. Ah, la misma agencia de noticias hoy daba una noticia de un montón de delfines varados muertos en una costa de Madagascar.
Los dejo con mi amigo el pingüino, que ojalá haya podido vivir todos los años que le correspondían allá por 1987.
Antes de que los bienintencionados estos limpiaran el pingüino, que a fuerza de ser limpiado se había calmado un poco, ustedes se preguntarán cómo se atrapa un pingüino, con lo ariscos que son. En la siguiente foto, tomada otro día (porque los pingüinos empetrolados en 1987 no es que hayan sido cosa de un día, al igual que tampoco lo son ahora), nos encontramos con otro pingüinito en el medio de la ruta, esta vez atado con una correa de persiana, que parece que fue el implemento que utilizaron los que lo querían atrapar para poder capturarlo. No se lo veía empetrolado, se lo veía perdido. No nos lo llevamos a casa. Estábamos de paso. ¿Qué habrá pasado con el pingüino perdido después de que su comunidad se empetrolara casi en su totalidad gracias a un petrolero español (o japonés, da igual)? ¿Habrá venido un residente local y lo habrá tratado de dar a una protectora de animales, o algo así? ¿Lo habrá atropellado un auto? ¿Se habrá salvado y habrá tenido una vida digna? ¿O habrá muerto sin dignidad animal, como casi todos los suyos, asesinado por el llamado progreso humano?

martes, mayo 20, 2008

Miradas asesinas

Como es costumbre en ellos, nuestros compañeros de Caiga quien Caiga, muy necesarios ellos en la televisión argentina y española, suelen zafarse y decir boludeces poco inteligentes, desubicadas e irrespetuosas. Ejemplos hay decenas. Aunque los salva el hecho de que compensan con denuncias importantes e irreverencias interesantes.
En este caso, el muchacho de CQC de turno, le insinuó a Almodóvar, en plan banana como suelen hacer ellos, que a lo mejor está ya un poco mayor. No dijo para qué, sólo insinuó que estaba viejo.
Estas miradas recibió... (pinchar en la foto si la quieren ver grande)
Foto de FT
Tras un segundo de tensión, el bueno de Pedro salió del paso con el humor, la rapidez, la agudez y la clase que lo caracteriza, y en lugar de enojarse con el reportero cecucero, se rió de él mismo. Y de su edad.

sábado, mayo 17, 2008

La vigencia de las consecuencias de la conquista de América

Imagen publicitaria de la película "Apocalypto", que me gustó mucho: por si quieren polemizar sobre esto, también.
En mi anterior entrada, tras una referencia mía a una hipotética reparación económica de España como metrópoli conquistadora a los gobiernos que hoy ocupan los territorios por entonces conquistados, dos queridas amigas mías dijeron que, como españolas, no se veían obligadas a tener que pedir perdón por la actuación de las tropas españolas en territorio americano en la época de la conquista. Yo había comenzado a responder a esa reflexión en el hilo de comentarios de la entrada, pero comencé a enrollarme y a acrececentar tanto la extensión de la respuesta que decidí convertirla en una entrada individual. Así que ahí va:

En ningún momento de mi humildísima reflexión acerca de la conquista, incrustada caprichosamente en medio de unas también caprichosas reflexiones acerca de la Lideresa, he siquiera insinuado que alguna persona viva de hoy tenga que pedir perdón por crímenes (no errores) del pasado. Sería como esas feministas cabeza hueca que intentan hacer que los hombres-individuos de hoy paguemos los miles de años de opresión contra las mujeres que ha habido en la humanidad. O por los crímenes cometidos por los maltratadores.
O sería como que yo, como argentino de hoy, tuviera que pedir perdón a los paraguayos de hoy por el genocidio atroz contra una gran cantidad de individuos paraguayos cometido en la Guerra de la triple Alianza por tropas de Argentina, Brasil y Uruguay (La catástrofe demográfica fue importantísima para el Paraguay. Su población, en 1864, según los distintos autores iría de 400.000 a 1.200.000 habitantes no indios, aunque lo más probable era de unos 800.000. Los distintos investigadores siguen sin ponerse de acuerdo con respecto al número total de bajas, para unos un cuarto de la población, para otros dos tercios, para otros 220.000, para otros 100.000, para otros 500.000 ). De hecho, pedir un perdón que nadie ha pedido sería reconocer una responsabilidad que, tampoco, nadie ha otorgado. Pero no me parece descabellado establecer mecanismos de compensación económica a nivel de Estado, que para eso existen las relaciones internacionales e instituciones estatales y supraestatales. De la misma manera que, si bien no estoy de acuerdo con que individuos paguen por lo que han hecho otros individuos, sí considero necesaria la existencia de mecanismos de reparación o corrección social de fenómenos también sociales. Por eso estoy a favor de, por ejemplo, las leyes que tienen la pretensión de establecer una igualdad entre mujeres y hombres en el terreno laboral, como por ejemplo, la paridad laboral por ley, tanto en lo referente a cantidad como en remuneración. No porque el hecho de ser mujer haga que una trabajadora valga más que un trabajador al que le ha caído en suerte nacer con pene, sino porque se ha comprobado que existe - a nivel sociedad: conjunto - una discriminación en el trato laboral hacia las mujeres que es necesario corregir. Y punto. Asimismo, en el plano político-estatal, creo que el grueso de los países americanos y sus pueblos siguen arrastrando las consecuencias de unos hechos que comenzaron hace más de 500 años y cuyas repercusiones siguen hoy muy vivas, aunque el paso del tiempo haya mediado muchísimo las formas de la misma. ¿Quiénes eran más malos? ¿Los emperadores de las civilizaciones precolombinas que arrasaban poblaciones enteras para incrementar su poder y el de sus metrópolis o los reyes de España que hacían lo mismo? No se trara del lugar común del indiecito bueno y el cruzado malo. Se trata de que existen convenciones humanas llamadas instituciones que tienen como finalidad - generalmente no cumplida - el mejorar el cumplimiento de los derechos en el mundo. Desde la Constitución de cada país - que tampoco se cumple en ningún país -. ¿Que se puede hablar de la responsabilidad de los gobernantes latinoamericanos, o de los ciudadanos que los votan? Se puede hablar de la mar en coche. Se puede hablar de todo. Pero los caminos de las sociedades tardan siglos en desarrollarse. Y no me parece descabellado hablar de reparaciones: ¿o India no sigue pagando aún las consecuencias de la ocupación británica? ¿Qué hubiera pasado con India y América si no hubieran sido invadidas y ocupadas a sangre y fuego? ¿Estarían hoy peor o mejor? Posiblemente peor. Posiblemente mejor. No se sabe. Se saben muchas cosas de las que SÍ pasaron, que SÍ ocurrieron. Y a partir de eso hay que actuar.
Y mejor paro acá si no esto va a ser un libro en lugar de una entrada. Respondan.

Los datos de la guerra corresponden a "La Guerra de la Triple Alianza: Un conflicto regional"; artículo de Carmen Ruigómez Gómez publicado en una revista de la Universidad Complutense cuyo vínculo en PDF está aquí.

domingo, mayo 11, 2008

Los peligros de la Esperanza

¡Qué fotuqui de La Posta, eh!
¿De qué estarían hablando la Espe y Zapatero en ese instante único atrapado por La Posta? "No te sientas mal, estarán hablando de Rajoy", le podría decir el rey a Sonsoles, en referencia al enemigo máximo y común. Cosas de la política.
Madrid es una comunidad autónoma particular. Joaquín Sabina dijo alguna vez que lo que le gustaba de Madrid es que no se sintió nunca de fuera, aunque viniera de Extremadura (o algo así). Al Madrid que yo conozco siempre lo he sentido mucho más abierto a lo de afuera que cualquier otra ciudad, como si la propia identidad de Madrid sea eso: no tener una identidad cerrada. Eso mismo (o algo así) le escuché decir alguna vez al actual alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Cuando hacía poco que estaba yo en España viviendo, me sorprendieron unas declaraciones de Esperanza Aguirre, que no fueron muy difundidas en medios (de hecho en internet no las pude encontrar), acerca de que España debería plantearse pagarle a América algún tipo de reparación económica por todas las pérdidas que le ocasionó con su invasión y conquista. (Algunos me dirán: ¿y América no le va a pagar a España por lo que España le llevó? Yo responderé a eso que no, porque esos beneficios no fueron obtenidos a punta de armas y violencia: como dijo el director de cine brasileño Fernando Meirelles en una entrevista con nosotros, fue el genocidio más grande de la historia de la humanidad). En el plano de las declaraciones, al menos, desde Madrid, siempre gobernado por el Partido Popular desde que yo vivo en esta ciudad, tanto a nivel ciudad como a nivel comunidad, no recuerdo haber escuchado ningún tipo de expresión antiinmigrantes ni xenbófoba (algo muy diferente, por cierto, de lo que ocurre a nivel nacional con ese partido, e incluso con el Partido Socialista). Sin embargo, detrás de esa pátina de tolerancia y sentido común, se esconden otras verdades. He escuchado en alguna oportunidad al director de Público, Ignacio Escolar, en el programa 59 segundos, diciendo que Esperanza era inteligente para saber cómo respira la calle, porque es tremendamente populista (o algo así). El Partido Popular en Madrid es liberal a ultranza, tanto en su vertiente gallardonista-municipal como en la esperancista-autonómica. Ser liberal está bien, serlo a ultranza, no, como no está bien ser nada a ultranza (o al menos no en una posición política). Ser honesto no es una posición política, entiéndaseme. Además de los escándalos suscitados por las denuncias de favorecer a miembros de su familia con recalificaciones de suelo y de otras lindezas, también la Lideresa del Partido Popular de Madrid suma muchas críticas por las políticas de privatización masiva con las que está castigando a la comunidad. En el actual panorama de derechización liberal de Europa liderada por Sarkozy, Merkel y Berlusconi (¿qué pasará en Reino Unido en las próxima elecciones?) no se me ocurren más que cosas malas cuando pienso en los cambios que puede traer aparejados a España un hipotético Gobierno encabezado por la Lideresa. No otra cosa es su oposición sin vergüenza al tonto de Rajoy en el seno del PP (ella es muchas veces más listo que él) y ya hay mucha gente de su entorno haciendo campaña sin tapujos con vistas al 2012. Como ejemplo está el blog Esperanza 2012.com (contra el cual se creó el feliz pero fugaz Esperanza 2012.net) que hace trabajo de zapa a favor de la Lideresa, y adláteres como Ignacio González y Juan José Güemes repartiendo hostias a diestra y diestra (por ahora pegan dentro del PP) para que, una vez que caiga Rajoy, que va a caer (supongo y espero), asegurarse de que su jefa estará primera en la posición de largada. Por ahora, Esperanza reparte tibias alabanzas al presidente de Gobierno (dice que le tiene aprecio personal y elogió su política de nombramientos de mujeres en el gabinete ministerial), sabedora de que en España, en general, se respira un aire de hostilidad hacia la intolerancia y la radicalidad de derecha hacia la cual se ha inclinado el Partido Popular en los últimos años, y que Zapatero es por ahora un hombre con una relativa buena imagen entre los ciudadanos de voto no cautivo. Si hasta criticó a Berlusconi, hombre de muy mala fama en España, pero ultraliberal como ella. A no llamarse a engaño. Mi amiga Kim Basinger en esta entrada comenta las barbaridades que la Lideresa está haciendo con la sanidad pública, y la educadora infantil Monique en esta otra muestra su indignación ante los embates en contra de la educación universal y, también, pública, dejando claro los peligros que representa el liberalismo mal entendido que encarna esta mujer y que, indudablemente, amenazan con cargarse muchas de las conquistas sociales que España ha sabido construir. No es que uno esté a favor del funcionariado vitalicio e inoperante, porque no lo estamos (podríamos, ya que en este blog no tenemos problemas de espacio, decir que se pueden establecer muchas formas de control del funcionariado, empezando, por ejemplo, por establecer mecanismos de evaluación o de confirmación de puestos en función del desempeño realizado). Pero ya conocemos, especialmente los sudamericanos, y más especialmente los argentinos, que la liberalización a ultranza de los servicios cuyo funcionamiento deben ser garantizados por el Estado no tiene un buen final. Después no digan que no les avisamos, españoles.

viernes, mayo 02, 2008

La emoción del Dos de Mayo

La foto es del artista Jordi Ribes pintando en una pared su versión particular de "Los fusilamientos" de Goya en una exposición en Móstoles.
Este año se ha cumplido el bicentenario del Dos de Mayo de 1808, quizás la fecha más, paradójicamente, gloriosa y luctuosa de la historia de Madrid, la ciudad en la que vivo hace más de siete años, ciudad a la que pertenecen todos los que en ella viven: al menos esa es la sensación que más veces he sentido evocar cuando alguien habla de ella. Y es lo que yo veo y siento, también.
Pese a que la derecha española vaya por ahí llenándose la boca diciendo que los hechos del Dos de Mayo fueron fundacionales para el sentimiento de pertenencia a la nación española y tal, yo me inclino a pensar que quienes se rebelaron en esa fecha fueron los desheredados de siempre, que lucharon valerosamente por su dignidad y que fueron masacrados por el invasor con su aplastante maquinaria bélica. Por razones obvias, a mí es eso y no otra cosa lo que me conmueve.
De allí la emoción permanente que sentí en la exposición sobre este tema que se hace en la Fundación Canal. Me emocionó verla, me emocionó escribir el reportajillo para la agencia de noticias en la que trabajo: se me piantaban lagrimones y todo, pensando en Manuela Malasaña, en Clara del Rey, en los demás que murieron hace doscientos años, sólo por no ver pisoteada lo que ellos consideraban su dignidad. Y mirá que es difícil emocionarse con un reportaje de agencia, eh, tan constreñido a unas formas y a una actualidad noticiosa muy concreta (aunque tanta restricción enseña: hay que ingeniárselas todo el tiempo para sacar petróleo de donde se pueda).
Aquí copio el reportaje para que lo lean y les pique la curiosidad por el Dos de Mayo a los que no sepan nada de él. Y aunque no vayan a emocionarse con un reportaje de agencia, simplemente quería compartir esa sensación extraordinaria, curiosa, gratificante.
"Los fusilamientos" de Goya en versión Playmobil.


Madrid recuerda a sus héroes doscientos años después

Por Feliciano Tisera

MADRID, 2 may (Reuters) - La capital española recuerda este fin de semana los sucesos del 2 de mayo de 1808, celebrando el bicentenario de ese "día de cólera" en el que un heroico levantamiento popular marcó el comienzo de la Guerra de la Independencia ante el invasor francés.

Doscientos años después, la sangre y la muerte han dejado su lugar a las actividades culturales y lúdicas con que Madrid rinde homenaje a esos ciudadanos comunes que se echaron a la calle para enfrentar en desigual combate al que era el ejército más poderoso del mundo.


Fueron cinco horas de guerrilla urbana que terminaron en sangrientas represalias y fusilamientos por parte del ejército ocupante, pero que marcaron un hito a raíz del cual toda España se levantó contra el invasor.


Como homenaje a esos héroes anónimos, los que no suelen ocupar lugar en los libros de historia, se ha ideado la exposición de la Fundación Canal, "2 de mayo. Un Pueblo, una Nación", un recorrido cronológico a lo largo de esa fecha, comisariado por el escritor Arturo Pérez-Reverte, autor del libro "Un día de cólera".


Trajes de la época, armas originales - navajas, trabucos, y hasta un cañón original del ejército galo -, audios, estatuas de cera, ambientación de momentos del día, mapas y esquemas computarizados de las batallas, entre otros, componen un recorrido principalmente emocional a través de esa jornada, aciaga para los luchadores que cayeron fusilados.


La muestra termina con una lista - blanca sobre fondo negro - de 409 muertos, con nombres y apellidos, a cuya memoria está dedicada la exhibición.


Aunque la exposición dice que no pretende exacerbar ánimos nacionalistas, sino reivindicar la memoria de aquellos que se jugaron la vida en defensa de una nación, algunos visitantes no lo ven de esa manera.


"Que hagan otra exactamente igual sobre la batalla de Madrid que la defendieron los republicanos, y el general Franco era un golpista", dijo Berta, una mujer de 50 años sobre la muestra organizada por una empresa pública de la Comunidad de Madrid. "No hacen una de la memoria histórica, ¿y de está sí nos tenemos que acordar?".


En cambio, otro visitante, Sancho Álvarez, sí cree que la exposición puede ser útil para la sociedad.


"Me gustaría que así fuera. Que la gente conozca cosas de la historia de España", señaló. "Todo puedo contribuir. No creo que sea malo tener un buen y razonable sentido patriótico".


MADRID Y ALREDEDORES SE LLENAN DE HOMENAJES

Las calles de la capital albergarán la serie de actividades "6 Goyas 6", inspiradas en los cuadros mediante los cuales el pintor aragonés Francisco de Goya, testigo de los hechos, plasmó la heroicidad y la brutalidad de los días 2 y 3 de mayo de 1808.

También habrá ciclos de cine alegóricos en el Cine Estudio Bellas Artes y el Centro Cultural Pilar Miró, mientras que las más históricas plazas céntricas albergarán una retreta militar con uniformes de época.

En los barrios más típicos de Madrid habrá bandas de música en calles y plazas, lo mismo que en casi todas las poblaciones de la comunidad autónoma.


Una hermana pequeña de Madrid, Móstoles - un pueblo pequeño en 1808 que es hoy una gran ciudad de más de 200.000 habitantes -, cuyo alcalde fue un activo promotor de que toda España conociera la rebelión en épocas en que no había radio ni televisión, también hace su homenaje al levantamiento.


Precisamente "Levantamiento" es el nombre de la exposición con que se inaugura, el día del bicentenario, el Centro de Arte "Dos de Mayo", un moderno edificio dedicado al arte moderno. La muestra dice pretender expresar los valores de libertad y resistencia ciudadana que inspiraron los levantamientos, a través de una variopinta serie de representaciones visuales y audiovisuales.


La más célebre pintura de Goya sobre los sucesos del 2 de mayo, "Los fusilamientos", será la estrella artística de este 2 de mayo de 2008, recreada en diversas modalidades.


Brutal reflejo artístico de los fusilamientos de la montaña de Príncipe Pío, el punto más sangriento de la indiscriminada represión ordenada por Joachim Murat, el gobernador invasor impuesto por el emperador Napoleón, el original se exhibe en la muestra "Goya en tiempos de guerra", con la que el Museo del Prado conmemora el bicentenario.


Pero esta obra maestra también es recreada en diversas modalidades, como un mural y una representación en papel en la mencionada muestra mostoleña, así como en clave 'friki', con su versión playmobil en la Feria Nacional de Coleccionistas de este juguete, el fin de semana en Casa de Campo.

También el grupo catalán La Fura dels Baus hará una representación aérea de "Los Fusilamientos" en Cibeles, y escolares madrileños armarán un puzzle gigante del cuadro, al lado del Palacio Real.

Manuela Malasaña y sus compañeros de levantamiento perdieron la vida hace doscientos años en una rebelión que no podía terminar de otra manera. Pero dos siglos después, Madrid no se ha olvidado de su sacrificio.

Los playmobil aquí representando "La carga de los mamelucos", de Goya.

domingo, abril 06, 2008

Una vuelta de la juventud

Mi amigo Faustino Rizzi se puso en su blog a rememorar unas cosas de nuestra juventud (la foto, de Luciano Menardo, pertenece a esa época) relativas a un concierto que dio Charly García en 1999, en el club Ameghino de la ciudad de Villa María, Córdoba. La entrada fue exitosa. Mi amiga Elena, que también escribió sobre ese recital, hizo referencia a un diálogo telefónico mantenido por mi amigo Bati con una gente del entorno del bigote bicolor, y yo reproduje ese diálogo en otro comentario.

El diálogo fue parido allá por el tiempo en que ocurrió, como una copia lo más fiel posible del original oral, y como un corpus con entidad propia, pero ahora viene a ser recuperado gracias a que Rizzi lo trae a la memoria. Como Elena trajo a la memoria que yo cometí la asquerosidad de tomarme medio trago de menta que había dejado Charly García en el boliche cuando se fue, porque yo estaba al lado de él.

Un bloguero musical que leyó esa entrada, que se hace llamar Bonito Lunch y de quien desconocemos su verdadera filiación, ha pedido en los comentarios que se convierta en una entrada de blog. Y le vamos a dar con el gusto.
En su momento, el cuento-diálogo, no fue titulado, sólo tuvo, todos estos años, un nombre de archivo, Baticharly.

Acá va, después de casi diez años en capilla:

Riiing, riiing.

_ Hotel Presidente, buenas tardes.
_ Hola, buenas tardes. ¿Me podría comunicar con Charly García, por favor?
_ ¿Quién habla?
_ El Bati.
_ ¿Quién?
_ El Bati. Él sabe quién soy, ustedes le dicen y él me va a atender.
_ Bueno, este... a ver... ya le paso.

.........................................................................................................................

_ ¿Hola?
_ Sí, hola, ¿esa es la habitación de Charly García?
_ Sí, ¿quién es?
_ El Bati.
_ ¿Quién? ¿El Mati?
_ El Bati, Bati. ¿No estará Charly por ahí?
_ Sí, acá está, pero ahora está tocando. ¿Y vos qué sos?
_ Un común.
_ ¿Un común?
_ Sí, sí, un común.
_ ¿Vos decís que Charly es un común?
_ No, no, Charly, no, cómo va a ser Charly un común, yo soy un común.
_ Aaaah.
_ Che, ¿y no me podés dar con Charly que anda por ahí?
_ No, no, por que está tocando, está sacando un tema y si lo interrumpen se copa mal.
_ Ah, está tocando el piano.
_ Sí, sí, está tocando el piano.
_ A ver, poneme el tubo ahí al lado del piano así lo escucho.
_ ¿Escuchaste?
_ Sí, loco, qué bueno.¿Y no quieren venir acá con nosotros que estamos en una pileta, tomando cosas varias, y con mujeres guapas?
_ ¿Hay mujeres guapas?
_ Sí, hay mujeres guapas.
_ ¿Y vos dónde estás ahora?
_ En la piscina.
_ Ah. Nosotros estamos acá tomando unas cosas.
_ Bueno, chau loco, nos vemos.
_ Chau Mati, nos vemos, que andés bien.

miércoles, marzo 26, 2008

Los hornos de la nacionalidad

Una ceremonia de jura de nacionalidad es un trámite burocrático con apenas un par de detalles solemnes. Obsérvese en la foto que la jueza lleva toga con puños de encaje. La de al lado, que parece ser secretaria de la jueza, también lleva toga negra.
Toman lista como en el colegio, y después llaman a uno por uno y les repiten una cantinela cortita que termina con un "¿Jura fidelidad (¿o era lealtad?) a la Constitución y al Rey?", y uno, si quiere tener la nacionalidad para terminar la seguidilla de trámites engorrosos y poder entrar y salir del país sin problema (y gozar de otras ventajas relacionadas con el hecho de ser ciudadano español) tiene que decir "Sí".
El quía del extremo izquierdo era algo así como el secretario de inmigración de la Comunidad de Madrid, que ese día estaba de visita para presenciar la salida del horno de nuevos españoles, y hacer acto de presencia, para que después no digan que no se mezcla con la gente que es el objeto de su trabajo. Solemnemente la jueza había dicho antes que ese día nos honraba con su presencia fulano de tal y esas cosas que se dicen estos casos.
Un amigo español se reía de que al menos él no tuvo que jurarle ninguna lealtad a ningún rey. Aunque con sus impuestos le tribute la lealtad que realmente les importa a ellos.
Uno se va de ahí sin ningún papel, sólo con la promesa de que le va a llegar en tres meses, aproximadamente, al domicilio que haya consignado, una carta con la partida de nacimiento para que vaya a tramitar su documento nacional de identidad y, si quiere, su pasaporte.
Eso es un poco más impresionante. Uno llega a la comisaría por la tarde, cuando no hay mucha gente, espera cinco minutitos que lo atiendan, con la partida de nacimiento expedida por el registro civil central español, con una foto y con la tarjeta de residencia. Entrega la partida, la tarjeta (que no ve nunca más, con el cariño que uno le tenía), y la foto, que es pegada en un cartoncito blanco por la funcionaria, quien posteriormente se lo alcanza y le pide que firme en un recuadrito que hay. Después de hacer eso, mete el cartoncito en un escáner y le pide que pase los dedos índice por un cuadradito de vidrio que hay en el mismo aparato. En el escritorio hay una pantalla mirándote, aparecen tus datos y la funcionaria te pregunta si esos datos están bien. Uno le dice que sí, si están bien, y entonces la mujer aprieta un botón y va hacia un hornito que hay atrás y del cual sale automáticamente el plástico ya confeccionado.
Después meten el DNI un rato en una ranurita que tiene el escáner a un costado y te cargan unos datos que vaya uno a saber qué son, y uno se siente partícipe de una escena de ciencia ficción. Más aun cuando te entregan un papelito de esos que tienen un pin oculto, y te dicen que ese es tu número secreto, mediante el cual podés hacer trámites administrativos del Estado desde internet, sin moverte de tu casa, lo que facilita mucho, si funciona, la vida de las personas. Terminado ese trámite de unos quince minutos, uno va a otro escritorio y pide el pasaporte. La funcionaria mete una libretita en una impresora, le alcanza a uno el pasaporte y ya está. En veinte minutos uno tiene ya todo. El DNI costaba 6,80 euros, y el pasaporte, 17,20. Hasta te podés olvidar la plata, le decís a la funcionaria que vas hasta el cajero a sacar, y cuando volvés lo tenés ahí al pasaporte, calentito y con las paginitas vírgenes, recién salido del horno, esperándote.
De todos modos, no se crean los nuevos españoles, si son también argentinos, que no les seguirán diciendo todo el tiempo, especialmente la gente que no los conoce ni tiene ningún tipo de confianza, "¡Che! ¡¡¡Boludo!!!", y pondrán cara de pánfilos esperando su aprobación al chiste. Uno puede optar por ser simpático y sonreír, o como los que ya están hartos, responder, "¿Qué pasa, gilipollas?", y encantarse con la cara de estupefacción del interlocutor que quiso ser simpático y no fue otra cosa que un, efectivamente, boludo.

martes, marzo 25, 2008

Tengo muchas ganas de escribir una entrada, pero no se me ocurre nada

Estaba yo una mañana trabajando en la redacción en la que trabajo, una del primer mundo, en donde se escucha la radio porque hay que estar atento por si pasa algo, para informar o desinformar a nuestros abnegados lectores de noticias a través de lo que cuentan los periodistas que ejercen, circunstancialmente, el periodismo real -aquél que cuenta las cosas de primera mano, que casi ya no existe-, cuando de repente escuché esto:

Entonces yo, que acababa de llegar de Argentina, me hinché de orgullo (un orgullo sólo entendido por mí, se entiende) y dije: "Esa es una canción de moda allá en Argentina"(sic).

-Claro, es que en este programa hablan con gente de diferentes países y ponen la música que allí se escucha en ese momento-, me responden. Yo pensaba que iban a rasgarse las vestiduras al descubrir el estremecimiento en sus cuerpos y en sus sensibilidades varias provocadas por una canción como "Pila pila". Pero no.

La entrada sobre el malogrado recital del Pity que escribí ya hace más de un mes no fue de las peores que he escrito, y entonces se me ocurrió la idea de contar esto, pues realmente me pareció curioso escuchar al Pity y a ese tema tan, digamos, particular, en España, y en ese lugar... y mi intención era meter hoy una grabación que encontré del recital en el cual ocurrieron todas esas cosas curiosas, para que escucharan qué barbaridades eran las que íbamos a escuchar con tanto sacrificio y ahínco (y, por supuesto, no lo comprendieran, porque es incomprensible), pero no logré, por incapacidad técnica, bloguear la o las canciones que quería.


Supongo que esta ha sido la peor entrada de la breve historia de La Posta... (y mire que ha habido malas, eh) pero no quería dejar pasar tanto tiempo sin escribir nada. Y para que los que esto leen sepan que el blog sigue, que no se cierra, que no se vayan, que no nos dejen, que en breve estará al palo con cambios, renovaciones, entradas más a menudo y alegrías y tristezas aseguradas. Y si no queda satisfecho, se jode: el dinero no se devuelve porque es gratis. Sí, ya sé que su tiempo vale. Bueno, váyase si quiere. Bueno... también pueden exigir más a través de los comentarios, ¿no?

Después hacer esta entrada, yo pensaba tirarme una siestita...

martes, febrero 12, 2008

Costumbres argentinas: El secretario

Unzueta es un productor chico. Tiene un molino harinero, familia, deudas, empleados, y el Gobierno le debe setenta lucas.
Setenta mil pesos para él es una buena plata. Le hace falta. Es chico. Hace rato el Gobierno se los debe.
Después de terminar, en varios meses, todo el papelerío que le pedían, y presentarlo, Unzueta espera que le digan cuándo le iban a pagar su plata.
Como pasaron varios meses y no le pagan ni le dicen nada, Unzueta toca a un amigo que le consigue una audiencia con un hombre importante a nivel nacional.
A Unzueta, productor chico pero adulto grande, el hombre importante no lo atiende en Buenos Aires. No está. Lo atiende el secretario.
Camisa rosa el secretario, gemelos de oro, anillo medallón dorado. Bronceado el secretario.

-¿Qué querés pibe?, le pregunta al llegar el secretario, unos diez años menor que él, calcula Unzueta. Pibe.
-Quiero ver cuándo voy a cobrar una deuda.
-¿Y es grande la deuda, che?
-No. Poco. Setenta mil pesos.
-Ah, bueno, setenta mil pesos. Pero... ¿vos presentaste todo? ¿Tenés todo bien?
-Sí. Yo presenté todo hace rato. Tengo todo bien.
-A ver, vamos a ver en la computadora-, dice el secretario, y se sienta a la computadora, y se fija- Sí, pibe, acá dice que tenés todo bien.
-...
-Vamos a hacer una cosa, haceme un cheque de quince mil pesos y lo tenés.
-¿Dentro de cuánto lo tengo?
-Y... una semana.

Unzueta saca la chequera y le hace un cheque a quince días, no vaya ser cosa que lo cobre antes de que el Estado le pague lo que le debe.
Hace un par de años, el secretario era chofer del que ahora es hombre importante.
A Unzueta la deuda le queda en cincuenta y cinco. Se va conforme de cobrar.

lunes, febrero 11, 2008

El Kinky

"Un festival... Mil historias... Tuviste la tuya", rezaba el titular de un suplemento publicitario pagado por los patrocinadores del Cosquín Rock 2008 el lunes 11 de febrero en el diario La Voz del Interior de Córdoba. La Posta va a contar su historia.
Después de unas dos horas de viaje, parados en el pasillo del colectivo, con la demora causada por el embotellamiento de vehículos en las inmediaciones de la Comuna de San Roque, en donde se llevó a cabo el festival, caminamos, con mi amigo Damián, un par de kilómetros hasta la entrada del mismo. El paseo estuvo amenizado con un par de minis de ferné con coca.
A la entrada, los policías cordobeses mostraban su hombría mirando con cara de pocos amigos a todo aquél que no vistiera de uniforme; vimos a varios ensañarse con un joven de pelo verde que había hecho lo mismo que habíamos hecho muchos que no llevábamos el pelo verde: mear contra el alambrado campestre.
Una vez adentro, después de los cacheos policiales correspondientes y de atravesar la multitud, cometimos la estupidez de irnos adelante de todo, a la zona del pogo, y allí un guaso comenzó a apoyarse en mí con cara de reventado. Quienes lean esto se podrán ir imaginando cómo sigue la historia: después de que el tipo se pasara unos cinco minutos apoyándose en mí se pasó a apoyar en mi amigo Damián; yo le dije que menos mal que el tipo se le estaba apoyando a él y ya había dejado de apoyarse en mí. Todo eso en medio de un bardo descomunal, gritos, cantos absurdos, empujones, sudor, barro, música, ruido, cansancio, alcohol en el aire, drogas en los organismos, y un largo etcétera.
Antes de la entrada de Intoxicados, la única banda que nos interesaba ver en vivo, en los dos últimos temas de la banda que tocaba antes, Las Pelotas, veo a uno que saca su celular para tomar unas fotos al escenario, a escasos dos metros nuestros, y estimé que no había peligro de que te robaran violentamente el móvil, por lo que me dispuse a sacar el mío para descubrir que ya no había teléfono que sacar del bolsillo delantero de mis bermudas, anchas pero con bolsillos profundos y protegidos con botones que habían sido prolijamente desprendidos, seguramente, por el individuo apoyador que, en medio del agite, se las ingenió para birlarme el aparato sin que me diera cuenta. Al percatarme de la desaparición de mi celular, se lo comento a mi amigo Damián, quien inmediatamente se toca el bolsillo delantero, abre los ojos grandes y dice: "A mí también". Estaba claro que había sido el hijo de puta apoyador quien nos había robado, pero en ese momento nuestra cabeza, en medio del ruido y la agitación, estaba lejos de tener claridad. Vi que Damián empezaba a gritar en vano, algo ridículamente, hacia la multitud enfervorecida, que había gente robando celulares. Mi motivación era mucho más egoísta: intentar darme cuenta de quién podía haber robado el mío para recuperarlo. Damián comenzó a increpar a uno que seguramente era inocente, pero él lo encaraba muy convencido y yo lo seguí en medio de la confusión. Un amigo o compinche del individuo me decía , amenazadoramente, algo que sonaba como "¿Qué, so cobani vo?", y a partir de ahí ya no supe desde dónde me empezaron a caer las piñas y las patadas, y me retiré rápidamente del lugar. Fui a pedir hielo a la barra porque me dolía la nariz: en principio me negaron la entrada, pero me franquearon el paso, con cara de lástima, cuando les expliqué el motivo de mi visita.
En caso de perdernos, habíamos quedado con Damián en un punto X, pero antes habíamos quedado en un punto Y: yo, confundido, fui al punto Y en lugar de al punto X: nunca nos encontramos. El punto Y, en el cual me encontraba, estaba al lado de la zona VIP, hacia donde yo miraba pensando, con el hielo en mi nariz: "A los 31 años, ¿quién me manda? Yo soy un boludo... ahí tiene que estar uno, en el VIP, viendo el espectáculo tranquilamente...".
Vi seis o siete temas de la banda que quería ver, pero como estaba enojado y no lo disfrutaba, decidí irme a la mierda. En el camino se largó a llover torrencialmente, y justo se me cruza una combi cuyo conductor me preguntó si iba a Córdoba. "Sí, ¿cuánto?", pregunto. "Diez pesos", me responde. Subo adelante pues atrás ya no había más lugar. Me dispongo a pagar y me doy cuenta de que sólo me quedaban cuatro pesos en el bolsillo. "Me cagaron a trompadas, me robaron el celular y me dejaron sin guita, ¿no me llevás por cuatro?", le digo. "No puedo, es que a los de atrás les cobré diez. Si querés te dejo en la parada", me responde, haciendo referencia a la parada de buses regulares que ese día hacían turno ultra reforzado con motivo de tan concurrido festival, y que quedaba un par de cuadras más adelante. En ese momento aparecen, desde los asientos traseros, las manos de dos parroquianos que, sin decir palabra, me alcanzan sendos billetes que ni vi de cuánto eran, pasándoselos de inmediato al chofer. Si eran de dos, se sumó ocho, cantidad que el hombre juzgó suficientemente digna como para llevarme. No se pronunció palabra por el camino, y agradecí mucho al bajarme a los que colaboraron. Pensé que el colmo de la mala leche ese día hubiera sido que al Pity se le ocurriera cantar el cover de su amigo Andrés Calamaro Sin documentos, ya que el apoyador manoteó, además de celular y guita, mi DNI.
Mi amiga Laura me dijo, días después: "Eso te pasa por ir a ver al sucio del Pity Álvarez; esa es la gente que lleva". Mi mamá me dijo, rebautizando al cantante: "Con razón, si vas a ver al Kinky ése. Ya estuve leyendo en La Nación que fue un desastre". "Sí, ¿cómo vas a ir a ver al Kinky? Vos y el otro grandote pelotudo, faltó que los culearan, nomás", agregó Carlos, adscribiendo al rebautismo. Mi amigo Bati me dijo que le habían comentado que la técnica del apoyamiento era muy empleada por los cacos recitaleros. A mi primo Facundo también le robaron el celular en un recital, terreno propicio para este tipo de hurtos: así que ya saben, no celulares en recitales.
Había pensado en titular esta entrada "Esto sí que es Argentina", parafraseando la letra de una gran banda de los 80, Sumo (en referencia tanto al robo como al pago del pasaje a un individuo desconocido que ni siquiera lo pidió). Pero me hizo más gracia el juego de palabras: quien se pregunte qué quiero decir con esto, que averigüe qué quiere decir kinki en España, ya que en La Posta hablamos tanto de las diferencias y similitudes entre España y Argentina...
Y yo que tanto me quejaba de la falta de pasión que creía ver en la juventud española cada vez que iba a ver un recital...
(Hablando de robos, la foto que ilustra esta entrada está tomada de La Nación y fue sacada por Irma Montiel: robo y aviso, ya que las fotografías que pudieron haber sido sacadas con mi celular no las pude hacer yo).

miércoles, enero 30, 2008

En construcción

Siguiendo con el tema de las construcciones, me llamó la atención una familia de turistas que miraba encantada lo que va a ser una torre de departamentos frente a la playa, en Necochea.
Venían de una tarde playera, como se ve. El padre señalaba la pintura y le decía a su mujer: "Mirá qué lindos que van a quedar".
Este boom inmobiliario en Argentina se produce por varios motivos.
Uno es la desconfianza de los ciudadanos en las entidades financieras después de que éstas, en connivencia con el gobierno y las grandes empresas nacionales y transnacionales que operaban en el país en 2001, se quedaran con ingentes sumas de dinero de personas mediante una serie de medidas económicas que llevaron a que una gran proporción de la población argentina perdiera sus ahorros. Muchos quedaron en la ruina. Algunos murieron por no poder sacar el dinero para costear una intervención quirúrguica que les hubiera salvado la vida. Así, los que se quedaron con algo o los que ganaron dinero después de 2001, comenzaron a invertir en ladrillo, una inversión más confiable y, sobre todo, palpable.
La devaluación de la moneda argentina llevó a que tanto aquellos que aún tenían ahorros en dólares como muchos argentinos que viven en el extranjero -e incluso extranjeros a secas-, buscaran terrenos, departamentos o propiedades para comprar en el país.
La subida en los precios mundiales de cereales, en especial de la soja, llevaron a que los productores agrícolas ganen grandes sumas de dinero que fueron destinadas a la construcción. Y las empresas constructoras y las inmobiliarias aprovechan el filón.
De esta manera, la industria de la construcción se convierte en un motor más de la reactivación de la economía argentina, como en su momento lo fue de España.
En tanto generadora de empleo y motor económico, la industria de la construcción me parece muy bien. E indudablemente me parece mucho mejor que se invierta dinero en propiedades antes de que en las ruletas financieras y en la especulación bursátil.
Esperemos que la norma de la nueva ola de construcciones sea el respeto a la legalidad y al sentido común, y que los atropellos al paisaje, al medio ambiente y al mercado, sean la excepción. O sea, al revés de lo que sucedió en España.
¿Hay más motivos para ser optimistas al respecto que los que hay para ser pesimista?

lunes, enero 28, 2008

Productos argentinos decadentes

Después de la crisis que alcanzó su pico en diciembre de 2001, comenzó en Argentina un proceso de devaluación de la moneda nacional que llevó a que ahora un dólar, que antes equivalía a un peso argentino, equivalga a más de tres.

Independientemente de que tal relación cambiaria sea, indudabemente, más acorde con la realidad económica de nuestro país, este cambio trajo aparejado un gran incremento de los costes de fabricación de muchos productos, con la consiguiente bajada en las ganancias de las empresas, tomando la moneda estadounidense como patrón de referencia.

Las consecuencias de esto no iban a dejar de pagarlas los argentinos de a pie. Muchas empresas que antes utilizaban insumos importados comprados en dólares para fabricar sus productos, comenzaron a utilizarlos más baratos y de menor calidad.

Por consiguiente, se ha producido una masiva berretización de muchos productos. Un ejemplo son los alfajores. Hoy te comprás un Terrabusi tradicional y es una porquería: antes tenía más chocolate y más rico, más dulce de leche y de mejor calidad. Ni los tan famosos Havana son lo que fueran. Hay ejemplos de este tipo para tirar para arriba.

Otra de las estrategias de las empresas grandes para que se alteren lo menos posible sus cuentas de beneficios es vender menos cantidad del producto en cuestión.

Así es que una bolsa de jabón para la ropa Skip que antes traía un kilo, ahora trae 800 gramos, o que el típico porrón de cerveza Quilmes que antes se tomaba en los bares contenga ahora 500 mililitros, cuando toda la vida tuvo 650. Y los precios finales para el consumidor siguen creciendo.

Sin embargo, es de justicia reconocer que algunos productos, como el vino, han mejorado notablemente en su calidad, gracias a una serie de factores concretos que se han dado en esa industria concreta que en algún momento quizás comentemos. O no.

domingo, enero 27, 2008

100% Lucha

Argentina es cien por ciento lucha. Como si supieran lo que les espera en la vida, los chicos cuyas edades aún no cuentan con dos dígitos están enfervorizados con un espectáculo de catch cuyos responsables están haciendo caja gracias a este nuevo furor infantil.

La troupe luchadora se dio cita en Necochea. La organización citaba a las 21 horas, pero llevé a Álvaro y Juan Bautista a las 20:30 para encontrar lugar. A esa hora la cola era ya kilométrica. No entramos al sitio hasta las 21:30, y el espectáculo no comenzó sino pasadas las 22:00. El retraso parecía un favor a los vendedores callejeros que hacían su agosto en plenor enero vendiendo máscaras, cinturones de campeón, vinchas, remeras, pósters, fotos, y demás parafernalia de los luchadores, especialmente de La Masa, Gorutta Jones, y el super ídolo de los niños, el oxigenado Vicente Viloni.

Entre los espectadores de 100% Lucha también hay clases sociales, como en toda Argentina: las populares, donde fuimos nosotros, costaban 30 pesos, te obligaban a ver el espectáculo más alejado del ring y sobre unas tribunas tipo escalinata de hormigón que por lo menos a mí me hicieron doler el culo después de pasarme dos horas sentado en ellas sin respaldo para apoyarme. Entre escalón y escalón había un agujero a través del cual, aquél niño que así lo quisiese, podía arrojarse al vacío.

Así, por un lado, los afortunados de las plateas que se sentaban en sillas de plástico, y por otro, el populacho. Yo pude comprar unas máscaras de La Masa para los chicos, pero el pibe de atrás nuestro le pedía a la madre y ésta le decía que no había llevado plata.

Frente al polideportivo municipal en donde se llevaba a cabo el espectáculo
(este)
estaba instalada la carpa del Circo del Asombro
(esta)
cuyos abnegados actores repartían folletitos promocionando su show, con la esperando de que el frenesí comercial vecino pueda proporcionarles espectadores.

A la salida, un actor del circo que tenía pinta de ser el director o algo así me alcanzó una, pero yo le dije que ya teníamos, a lo que él me respondió "También hay que traerlos a la cultura".
En los espectáculos también hay clases.

Cuando conté, tras el show, que uno de los relatores era el mítico comentarista de boxeo Osvaldo Príncipi me dijeron: "Qué bajo que cayó Príncipi". Pero estará levantando moneda, y él siempre fue hombre de reírse de sí mismo, sabiamente sacándole partido a ese no tomarse tan en serio.

Sabedores de que la vida es cien por ciento lucha, Príncipi y su compañero presentador dijeron que iban a presentar a míticos luchadores de Necochea, y comenzaron a señalar a padres que allí estaban con sus hijos y a inventarles hazañas más o menos generales: una ocurrente reivindicación de la verdadera lucha que hay detrás del espectáculo, y un agradecimiento irónico al esfuerzo de esos laburantes que dejaron su dinero allí porque sus hijos tenían ilusión de ver a sus héroes.

Debo decir que pocas veces en mi vida he visto una multitud tan enfervorizada como la horda de niños vociferantes tras el triunfo de Vicente Viloni sobre el escocés McFloyd. Ojalá todos los verdaderos luchadores recibieran a diario esa dosis de aliento para seguir adelante.
Pero los niños son aburridizos y volátiles, como Argentina.

jueves, enero 24, 2008

Primera línea de playa


La cosa es así: en Necochea, en primera línea de playa, a un vivo se le ocurrió hacer un barrio privado con casas con una vista absolutamente privilegiada.

En la foto puede verse: no se trata de edificios criminales al estilo Levante español, sino de casas modernas y bonitas, y además son pocas. Pero quería comentar el caso.

Ese tipo de construcciones está prohibida. Sin embargo, las casas y el barrio privado se construyeron (tiene, sobre la playa, hasta una atalaya de madera muy bonita y rústica con un muñeco vigilante ahí que debe estar chocho de la vida en su mangrullo laburando al sol mientras el personal se pasa sus regios momentos al solete y se divierte haciendo malabares para que el viento no te vuele la sombrilla ni te meta arena en los ojos pero están de vacaciones).

Ahí fue que alguno de la municipalidad apareció y dijo: "Achalay, que esto está prohibido. Vamos a tener que derrumbar".

"Eh, loco", le dijeron, "pará que estas casas ya están construidas".

Entonces unos fueron y se apuraron y se metieron a vivir.

"Eh, loco", le dijeron, "pará que hay ya gente viviendo, familias que ya pagaron su plata, no se las puede perjudicar así".

Entonces las autoridades hicieron un pacto: dejarían lo que hay, pero estarían vigilantes a que no vuelva a pasar.

Que cada uno saque sus propias conclusiones.

PD: En Cantabria, Estado español, eso de construir ilegalmente y esperar el perdón municipal pasa mucho, pero a gran escala. Han destruido kilómetros y kilómetros cuadrados de algunos de los paisajes naturales más bellos del norte español.

martes, enero 22, 2008

Destrucción y Construcción


En el barrio de Nueva Córdoba en la ciudad de Córdoba, la segunda más importante de Argentina, se comenta acerca de la demolición de un montón de casas más o menos antiguas, de esas de superfices grandes, de habitaciones amplias, de patios enormes, para hacer edificios. Esta foto es un ejemplo, en ese barrio, de una vieja casona demolida en el bulevar Illia, en donde se empezará a trabajar... ¿adivinamos para qué?

¿Hace falta realmente que se haga esto? ¿Existe verdaderamente un déficit habitacional
preocupante? ¿O es simplemente que tirar abajo una casa vieja y construir departamentos es un buen negocio? ¿No es un buen ejemplo a no imitar lo que ocurre en el Estado español, en donde el 40% de las viviendas están desocupadas y sus dueños están, simplemente, esperando el mejor momento para venderlas, mientras los alquileres, ante la escasez de oferta y el exceso de demanda, suben cada vez más? Lo pregunto como ciudadano no especialista en la cuestión.

En la ciudad de Necochea, en la costa atlántica, han ocurrido una serie de atropellos que comentaré próximamente, con foto, como siempre, en La Posta.

lunes, enero 21, 2008

Lo que vemos cuando volvemos


Hay reactivación económica en Argentina. Se ven un montón de autos caros. La foto es de Necochea, una localidad balnearia, 120 km. al sur de Mar del Plata. Una amiga me dijo que esta ciudad le encantaba porque no hay chetos. Nunca me había dado cuenta, pero es verdad.

La reactivación económica en Argentina implica que haya un montón, por ejemplo, de Ford Ecosport, unas camionetitas 4x4, que valen como 20.000 dólares, casi lo que cuesta un departamento en este país. Pero los chicos que piden en la calle, en la cafeterías, los limpiavidrios de los coches, siguen estando.

Eso es Argentina: un país en el cual los coches nuevos salen como casas, más o menos.
Donde la cerveza es horrible.
Donde las sendas peatonales no faltan, pero sólo como elementos decorativos.
Donde las revistas de mujeres mostrando el culo, algo que a nadie le importa, ocupan más lugar en los kioscos que los diarios.
Donde todo el mundo tiene un celular pero no hablan por el costo prohibitivo de las llamadas: el paraíso de los sms.
Donde el cielo es más hermoso que en cualquier otro lugar, pero donde el sol es el más dañino del mundo por la cercanía del agujero de ozono.
Donde los colmillos insaciables de los constructores pretenden destruir el paisaje como lo han hecho con España y no parece que haya voluntad de detenerlos ya que la construcción es una parte importante de la reactivación económica que permite que la gente esté contenta comprando cosas en cuotas con un precio final que duplica o triplica su precio al contado, haciendo cada vez más ricos a los dueños de las tiendas-financieras dedicadas a este pingüe negocio.
Donde se bebe buen vino y se come bien.
Donde, pese a todo, la gente sigue resisitiendo. Y yéndose de vacaciones.
Los que pueden.