sábado, junio 07, 2014

¿El último combate de Martínez y Cotto?


El combate de este sábado 7 de junio el Madison Square Garden de Nueva York entre Sergio "Maravilla" Martínez y Miguel Cotto podría ser el último para el que pierda.

Esta posibilidad es más cierta para el caso del argentino, quien tiene 39 años y ya se ha visto muy afectado por diversas lesiones (mano, rodilla, hombro) en sus últimos combates, que logró ganar merced a su talento, profesionalismo y, sobre todo, su coraje.

Cotto, con 33, aún podría recuperarse. Sin embargo, se trataría de la tercera derrota en sus últimas cuatro peleas, por lo que no sería descabellado que se pusiera a pensar en no seguir mancillando su gran currículum.

El principal interrogante es en qué nivel llegará el argentino a esta pelea. En igualdad de condiciones física, Martínez es muy superior a su rival, y así se lo reconoce el mundo boxístico: pese a que hace un par de años su nivel deportivo está notablemente mermado por las lesiones, se lo sigue considerando entre los mejores libra por libra. El ránking de referencia mundial de los mejores libra por libra, el de la revista The Ring, lo sigue manteniendo en su top ten.

El enigma Sarmiento

Desde que el mentor pugilístico de Martínez, Gaby Sarmiento, dejara de comandar su esquina, en marzo de 2011, tras recibir una condena a prisión en España, el boxeo de Martínez sufrió una involución, aunque la estricta conducta deportiva del argentino logró que salga airoso de peleas contra púgiles como los ingleses Darren Barker y Martin Murray, el irlandés Mattthew Macklin, y el mexicano Julio César Chávez Jr.

El motivo por el cual Gaby Sarmiento dejó de entrenar a Sergio fue una condena de cárcel por agresión a un joven a la entrada de una discoteca en Alcalá de Henares (España). Gaby se autoinculpó para proteger al verdadero autor de la agresión, su hermano Orlando (quien por entonces vivía en España sin la residencia legal) en un incidente que terminó con la víctima con lesiones irreversibles.

Tras el ingreso en prisión de Gaby, Sergio, en un intento de mantenerse lo más cerca posible de sus exitosos métodos de entrenamiento, eligió como reemplazante a otro de los hermanos Sarmiento, Pablo, quien carece de la capacidad como entrenador de Gaby. La inteligencia y profesionalidad de Sergio le permitió mantener un excelente estado de forma, pero sin la capacidad excepcional de Gaby, sus planes de combate no fueron los mismos.

Después de la pelea con Martin Murray, que Sergio ganó en Argentina por puntos en un fallo polémico, muchos compatriotas y colegas, que poco antes lo adulaban, comenzaron a criticarlo públicamente de manera exagerada e inmerecida, llegando a calificarlo de invento mediático y poniendo en duda la legitimidad de un triunfo que, si bien fue muy ajustado, considero que fue justo.

Tras recibir la libertad condicional en España, Gaby volvió a preparar diariamente a Sergio para su pelea con Cotto, con lo que Martínez espera volver a reconstruir la fórmula que lo llevó a sus cotas deportivas más sobresalientes.

Gaby dirigió obsesivamente la carrera de Sergio desde que éste llegó a España a comienzos de siglo como inmigrante ilegal, hasta que se convirtió en uno de los mejores boxeadores del mundo. En 2010, Sergio y Gaby fueron nombrados, respectivamente, boxeador y entrenador del año, después de los espectaculares triunfos ante Paul Williams y Kelly Pavlik, dos de los mejores y más temidos boxeadores del momento.

Después llegó el ucraniano Sergei Dzinziruk, la última gran actuación sólida de Martínez, el 12 de marzo de 2011. Gaby Sarmiento dirigió toda la preparación de ese combate, aunque ocho días antes de la misma, la policía estadounidense lo encarceló para deportarlo a España. Sin embargo, el plan de pelea estaba desarrollado y trazado, y le fue fácil a su hermano Pablo ocupar una esquina en la que, de todos modos, no parece haber hecho demasiada falta, ya que Sergio nunca vio comprometido su triunfo (que llegó por nocaut en el octavo asalto).

Además del bajón de nivel boxístico que experimentó Martínez después de la pelea con Dzinziruk, el argentino comenzó a tener serios problemas físicos. Tras la pelea con Barker (1-10-2011), dijo que se había fracturado la mano derecha, y que venció al inglés tras pelearle todo el combate con una mano.

Después vino Macklin, un boxeador con un estilo agresivo, ideal para el boxeo de Maravilla, quien brilla especialmente ante los púgiles más ofensivos, aprovechando al máximo los espacios con su estilo contragolpeador.

En esa pelea, Macklin decidió cambiar su estrategia de combate más usual, y "boxeó" con Martínez en gran parte de la pelea, en un claro intento de que el argentino tuviera que cambiar una plan de pelea que parecía claro. Esto pareció confundir bastante a Sergio que, a pesar de no haber visto comprometido su triunfo en ningún momento, no parecía encontrar la forma de apabullar al irlandés, a quien sólo encontró en los últimos rounds, para noquearlo categóricamente en el undécimo.

La pelea contra Chávez Jr., un boxeador muy fuerte pero lento y sin una buena preparación, fue dominada desde el comienzo hasta el final por un Martínez que exhibió su profesionalidad y que, al final, hizo alarde de la que es una de sus principales cualidades: el coraje. Tras recibir en el último asalto un golpe que, según sus propias palabras, "le apagó las luces" y terminar en la lona, se levantó y contra todo lo recomendable, acabó la pelea haciendo frente y lanzando golpes.

La peor de las peleas de Martínez fue la última, en Argentina, el año pasado, contra Martin Murray, cuando se mostró lento y tuvo apuros para vencer al inglés, un púgil fuerte pero muy limitado técnicamente, que no tuvo ni la valentía ni la capacidad para aprovechar su ventaja física.

Hace pocos días, Martínez reveló que 48 horas antes de esa pelea, sufrió una cadena de lesiones que a cualquier boxeador le hubieran impedido subir al ring. Pero con la expectativa que esa pelea había suscitado en Argentina, "Maravilla" decidió arriesgarse.

Según Martínez, se le desprendió la tibia y se le desplazó el menisco, además de sufrir una severa lesión en un hombro. A todo eso se habría sumado una fractura en una mano en la segunda vuelta. En esas condiciones, un triunfo hubiera sido imposible, ni siquiera siendo local, ante un púgil más inteligente y dotado técnicamente que Murray. Tuvo suerte de que el rival elegido fuera ése. El mismo Murray admitió tras la pelea la justicia del triunfo de Martínez, y reconoció que él no tuvo el temple necesario para hacerse con la victoria.

Pese a ello, lo ajustado de la victoria en una pelea con unas expectativas desmedidas hizo que gran parte del mundo pugilístico argentino considerara que las cualidades boxísticas de "Maravilla" estaban sobredimensionadas.

"Ustedes le dicen 'Maravilla', para mí no es ninguna maravilla", dijo el mítico Juan Domingo "Martillo" Roldán cuando le preguntaron su opinión sobre Sergio. Hasta Omar Narváez, considerado hasta entonces por Martínez un amigo (¿lo seguirá considerando así?), deslizó que "Maravilla" había sido ayudado por los jueces, a diferencia de él, cuyas victorias calificó de "verdaderas".

Después de tantas lesiones, Martínez pasó más de un año lejos de los cuadriláteros poniéndose a punto físicamente: a su edad las lesiones ya no se recuperan como antes. Se ve de cerca el retiro, y buscaban una pelea prestigiosa y con una buena bolsa. Lo encontraron en Cotto.

¿El rival ideal para Martínez?

Cotto era un rival que su equipo venía buscando hace tiempo porque generaría un buen pay-per-view, y el puertorriqueño encontró en la posibilidad de enfrentarse a Martínez un doble desafío: ser el primer boricua en alzarse con cuatro campeonatos mundiales en diferentes categorías, y tener un rival que relance una carrera algo alicaída tras una derrota poco esperada ante Austin Trout. Pero la apuesta es arriesgada para el pupilo de Freddie Roach: si Martínez está bien físicamente, con un plan de pelea ideado por Gaby Sarmiento, para Cotto podría ser casi imposible evitar la derrota.

El estilo contragolpeador de Martínez, que no es el de Mayweather (ante quien Cotto hizo un excelente papel, perdiendo pero dándole mucho trabajo al estadounidense) parecería ser ideal para vencer a un boxeador como el puertorriqueño, que basa su boxeo en la presión y el ataque continuo.

Si Martínez está en óptimas condiciones físicas, la única posibilidad que parecería tener Cotto es plantear una defensa muy cerrada, que obligue a "Maravilla" a tratar de abrir esa defensa, permitiendo el ataque del boricua: fue lo que le sucedió con Murray, un boxeador mucho más lento y limitado técnicamente que Cotto.

Ante un Martínez como el que se presentó ante el inglés, Cotto ganaría fácil. Aunque se estima que no será ésa la condición física que muestre el argentino en el Madison. Sobre todo, habiendo preparado la pelea con Gaby Sarmiento (aunque esa noche en la esquina esté Pablo, ya que Gaby no puede salir de España por ahora, al estar en régimen de libertad condicional).


sábado, diciembre 14, 2013

¿Aguantará Broner la presión de Maidana?

Este sábado por la noche tendremos en Texas un choque muy esperado, que mucho creen puede terminar siendo la pelea del año: el choque de estilos entre Adrian "The Problem" Broner y Marcos "El Chino" Maidana. Defensa y velocidad frente a pegada y presión.

Hace un par de meses, antes del combate entre Danny "Swift" García y Lucas Matthysse, había hecho un vaticinio diferente al del consenso en ese momento: mientras todos pronosticaban un knock-out del argentino, yo pensaba que todo el mundo estaba subestimando a un boxeador como García, quien podía causare serios problemas a su contrincante.

Por desgracia para el boxeo argentino, así fue: García es un boxeador fuerte y con muchos recursos, que llevó a cabo a la perfección su plan de pelea ante un peleador peligrosísimo como Matthysse, y todo le salió bien. Incluso hizo tocar la lona al argentino por primera vez en los 37 combates de su carrera.

Hoy volveremos a dar la contra al consenso en una pelea entre un estadounidense y un argentino: mientras Broner es el amplio favorito en las apuesta frente a Maidana, creo que el "Chino" será el ganador.

Con reservas, claro: la pelea puede caer para cualquier lado, y Broner es un tipo lo suficientemente rápido y hábil como para noquear a Maidana, o para esquivar sus embates contraatacando hasta legar a los puntos y ganar.

Sin embargo, a la hora de mirar lo pergaminos de uno y otro, salta a la vista que Broner aún no se ha enfrentado a ningún boxeador de la talla de Maidana. Ninguno. Cuando le ganó a un buen boxeador como Daniel Ponce de León, no mostró superioridad en la primera mitad del combate; sí se mostró superior en la segunda, pero tampoco lo avasalló.  Su última pelea, con Paulie Malignaggi, fue muy pareja y Broner ganó en fallo dividido de los jueces.

Broner es un boxeador joven que pretende emular la carrera de Floy Mayweather Jr.: si se mantiene en una buena senda de entrenamientos y no se descarría en el cuidado de su físico, puede llegar muy lejos en el boxeo. Pero aún no ha demostrado nada frente a un rival del nivel de un "Chino" Maidana, más curtido en peleas con retadores de fuste: Amir Khan, Devon Alexander, Alexandriy Kotelnik, Jesús Soto Karrass, Víctor Ortiz, Erik Morales, DeMarcus Corley.

Broner es más rápido y hábil que el "Chino", y lo va a golpear. La clave está en cómo podrá él, que aún no ha recibido golpes en su carrera, resistir los mazazos de Maidana: aunque Broner es un artista del esquive, no es Mayweather (el espejo en el que se mira), y lo más probable es que reciba algún que otro golpe comprometedor del argentino.

Puede suceder que Maidana le llegue poco, Broner lo asimile bien y logre imponerse. Ya sea por puntos o por knock out.

Sin embargo, creo que no logrará resistir bien el castigo al que lo someterá un Maidana que parece llegar más preparado que nunca a esta pelea, y probablemente el prospecto estadounidense conozca por primera vez la derrota.

¿Y ustedes qué opinan?

Acá les dejo los excelentes All Acces de Showtime, las previas de la pelea. Que lo disfruten.
Episodio 1

Episodio 2

lunes, agosto 20, 2012

Marilyn, a 50 años de su muerte, más viva que nunca

“Pobre Marilyn. Aquella mujer tan guapa, tan joven, con el mundo rendido a sus pies, los días que estuvo en México dio muestras de estar sumida en el abismo de alcohol y drogas que en poco tiempo la llevarían al infierno”.

La frase, recogida por Xavier Navaza en su libro El último amante de Marilyn, pertenece a Luis Soto, periodista y eminente emigrante gallego en México, que conoció a Marilyn Monroe cuando la estrella pasó un par de semanas en el país, cinco meses antes del trágico desenlace. Se conocen muchos detalles de lo sucedido la noche del 5 de agosto de 1962, cuando la actriz fue encontrada muerta en su casa del distrito residencial de Brentwood, en California. Sólo que muchos son contradictorios.  

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miércoles, julio 18, 2012

My week with Marilyn - Reseña

Voy a escribir de Michelle Williams. Porque esta película es ella.

No la tenía fácil. Interpretar a Marilyn y no caer devorado por el personaje era todo un reto. Marilyn es, probablemente, la estrella de cine a la que más se ha caracterizado en la historia, tanto en pantalla como en producciones fotográficas, y su melena corta platinada es, desde hace décadas, uno de los más reconocibles símbolos de la sensualidad femenina.

Ya sabíamos que lo había hecho bien, y muy bien, debido a que había ganado el Globo de Oro y había sido nominada al Oscar a mejor actriz protagónica, entre otras múltiples nominaciones y premios por ese papel.

Pero queríamos ver si tanto premio, nominación y elogio era merecido.

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viernes, junio 01, 2012

Happy Birthday, Miss Monroe

Hoy, Norma Jean Baker, cumpliría 86 años, en un año en el cual vivimos un boom del fenómeno Marilyn Monroe: hasta el festival de Cannes la homenajeó en su cartel oficial.
¿Cómo habrían sido las cosas en caso de que ella no muriera hace 50 años? Nunca lo sabremos, aunque posiblemente no hubiera alcanzado la estatura de mito a la que llegó, al haber muerto a los 36 años sin que su belleza juvenil se haya visto afectada por el paso del tiempo. A las personas nos gustan los cadáveres exquisitos.
Las dotes interpretativas y sensuales de Marilyn eran extraordinarias, y jamás hubo actriz alguna que llenara la pantalla de cine de la manera en que ella lo hacía con su sola presencia. A eso sumémosle su intensísima biografía, y así quizás nos expliquemos la fascinación que su figura ha ejercido y sigue ejerciendo a 50 años de su muerte. ¿Cuál es quizás la mayor prueba de la importancia de Marilyn en la cultura occidental? Que se ha convertido en un género.

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martes, septiembre 27, 2011

Lo que quedó tras la batalla mundialista del Zar

Foto: Ramón Cairo, tomada de Fightnews.com.
El viernes, antes de la pelea nuestro amigo ruso Petia Petrov por el título mundial superligero de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en Argentina ante el campeón, Marcos "El Chino" Maidana, escribía en La Posta que Petrov tenía con qué ganarle a Maidana y que un exceso de confianza podía "jugarle una mala pasada al argentino, ante un pugilista más pequeño físicamente, pero mucho mejor boxeador".
Al final, Maidana no se confió y le peleó a Petrov con sus mejores armas y preparado al cien por cien. Y lo venció con justicia y contundencia, imponiendo su mayor poderío físico.
La crónica completa de cómo vivimos todo el intento del Zar de conquistar un título mundial en un peso superior fue publicada en Letras Libres: La aventura del Zar en Sudamérica.
Aquí rescataré las palabras de Ezequiel Vázquez respecto a la actuación del ruso: "Petrov demostró ambición y guapeza ante, sino el mejor, uno de los mejores boxeadores argentinos del momento. Creo que parar la pelea estuvo bien; Maidana es muy superior a él. Pero como la dignidad no tiene que ver con decisiones arbitrales, si estuviera enfrente del ruso le daría un apretón de manos porque la hombría y el orgullo que desparramó en el ring (ante, repito, un rival de otro nivel) no se ven todos los días".

viernes, septiembre 23, 2011

La gran noche del Zar

El pasado 5 de septiembre, cuando me enteré de que el boxeador colombiano Nacho Mendoza no aceptó la invitación para disputar en Argentina el título mundial de superligeros ante el gran noqueador santafesino Marcos Maidana, lo primero que hice fue comentar el asunto con mi amigo Petia Petrov, ese ruso afincado en Vallecas que llegó a España en 1999 con 100 dólares en el bolsillo y quince días después ya estaba entrenando con el mejor equipo de España, el capitaneado por Ricardo Sánchez-Atocha.

“¿No sería una buena oportunidad para vos?”, le pregunté.

“No”, me dijo, “es muy grande, Maidana”, refiriéndose al mayor peso, tamaño y alcance de El Chino.

Yo no terminé de creerle mucho, porque supuse que Petia, después de tanto esperar una oportunidad, entrenando y sacrificándose tantos años, no quería ilusionarse. Pero conociéndolo, sabía que estaría como siempre, entrenado a full y listo para aceptar cualquier desafío que lo pudiera llevar más cerca del gran sueño de todos los boxeadores: ser campeón del mundo. Y no me equivoqué.

No me sorprendió nada leer, un par de días después, este anuncio en su muro de Facebook: “¡¡¡Llegó la hora!!! ¡¡¡Por fin tengo una gran oportunidad!!! Campeonato del mundo WBA superligero el 23 de septiembre contra Marcos el Chino Maidana en Argentina.¡Al fin tengo una oportunidad!”. ¡Y lo supo sólo quince días antes del combate!

Había vuelto a acertar con Petia, como en su anterior pelea, ante el argentino Hugo Ángel “El Tren” Ramírez, cuando le había vaticinado que iba a propinarle a Ramírez el primer nocaut de su carrera, y acerté: un gancho al hígado, marca registrada de Petrov, dejó al Tren sin combustible en el cuarto round.

Ahora no voy a vaticinar nada sobre la pelea por el título mundial con el Chino Maidana, sólo diré que la pelea no tendrá demasiados secretos: lo que se verá es un duelo de estilos. La agresividad y potencia de Maidana contra el virtuosismo técnico de Petrov.

Está claro que si Maidana logra embocar a Petrov, tiene todas las de ganar. El tema va a ser que lo agarre antes de quedarse sin aire, porque si no puede quedar a merced de la endiablada velocidad y precisión de Petia.

Hay periodistas especializados, como William McKay, de Boxingnews24, que advierten que la elección del Zar como rival del Chino ha sido una muy mala elección de su equipo: “No podrían haber elegido un peor oponente para Maidana, que puede llegar a pasarlo mal en esta pelea”.

Más allá de estilos y preferencias, mi favorito está claro: el viernes pondré la amistad por delante de la patria. Pero está claro que Petrov tiene con qué ganarle a Maidana y que un exceso de confianza puede jugarle una mala pasada al argentino, ante un pugilista más pequeño físicamente, pero mucho mejor boxeador.

Así que la madrugada del viernes estaremos pegados a la pantalla de televisión viviendo una experiencia imperdible, algo muy difícil de que te suceda: ver en directo a un amigo pelear por un título mundial de boxeo. La emoción está asegurada.

domingo, agosto 14, 2011

Cuerpo, de Harry Crews (¿Todavía no lo leíste?)

“¿Dónde estaba el americano[1] que tuviera alguna cosa y no deseara que fuese la más grande de todas cuantas existiesen?”, se pregunta uno de los personajes de Cuerpo, la desopilante y muy ágil novela de Harry Crews, que nos acaba de traer a España la unión entre las editoriales Acuarela Libros y Antonio Machado.

De músculos grandes, y de otras cosas, habla Cuerpo (Body), cuya publicación es un hito en la edición hispanohablante: es el primer libro traducido a nuestra lengua de Harry Crews, autor de culto y referencia de la literatura del sur estadounidense, ese sur que ha hecho posible la aparición de genios como Mark Twain, Eudora Welty, John Kennedy Toole o Carson McCullers.

Crews, que también pertenece a esa estirpe de escritores estadounidenses malditos que nos retratan el lado más oscuro de la opulenta sociedad estadounidense, narra en esta novela las vicisitudes de Shereel Dupont, aspirante al mayor título de fisicoculturismo del mundo, el Miss Cosmos, cuando su carrera hacia lo más alto se ve sacudida por el terremoto que significa la llegada imprevista de su rústica familia sureña (de Waycross, Georgia) para asistir a la consagración de la hija pródiga.

El certamen de Miss (y Mister) Cosmos tiene lugar en las instalaciones del hotel Blue Flamingo de Miami, concebido expresamente para que sea el paraíso de la tribu de los culturistas. Pero la llegada de los Turnipseed (en inglés, semilla de nabo) lo ha convertido en un infierno.

Los Turnipseed son la familia de Shereel Dupont, quien decidiera enterrar su nombre original, Dorothy Turnipseed, porque, evidentemente, ningún jurado otorgaría el máximo premio mundial a una participante apellidada Semilladenabo. El cambio de nombre, impulsado por su mentor y entrenador, Russell Muscle Morgan, fue abrazado con entusiasmo por la nueva Shereel. Ambos esperan que eso la ayude a superar a su gran contrincante, la escultural y negrísima Marvella Washington, entrenada por el archirrival de Russel Muscle, Wallace The Wall Wilson (autor de la pregunta que abría esta reseña).

La poderosa prosa de Crews (o la muy poderosa traducción de Javier Lucini) nos sumerge en un maremágnum de situaciones hilarantes y absurdas dignas del mejor Tom Sharpe, protagonizadas por un elenco de personajes tan grotescos y logrados que nos recuerdan a los de John Kennedy Toole.

No por ágil (que lo es) ni por divertida (que lo es) carece la novela de Crews de profundidad. Hablando desde la superficie de unas situaciones y unos personajes para los que la imagen es (casi) todo, Crews nos muestra el cariz más sórdido de sus anhelos, la fragilidad de los espíritus que se esconden bajo sus cuerpos olímpicos.

En Cuerpo no faltan el amor, la ternura, ni la tensión sexual. No faltan la violencia, las ambiciones desmedidas ni la sangre. No faltan el humor, el ritmo trepidante ni los diálogos envenenados. No faltan el alcohol, las armas ni las jeringuillas. Falta, sí, el aburrimiento.

Cuerpo nos habla de las bajezas de un heterogéneo grupo de seres humanos mediante la muy efectiva y sanísima tradición anglosajona de contar historias, tan lejos del terreno de las aburridísimas disquisiciones mentales en las que desgraciadamente se ha instalado gran parte de la fauna literaria hispanohablante. Con honrosas excepciones.

Este libro es tan bueno que es capaz de mostrarnos belleza en esos cuerpos moldeados a través de la hipertrofia muscular a nosotros, ciudadanos de a pie que no solemos ver en ellos sino un exceso de carne más cercano a la monstruosidad que al virtuosismo. Dicho de otro modo: Crews sumerge al lector en la piel y en la atmósfera de esta novela, no importa cuál sea la temática. Y a partir de ahí, a disfrutar.

Así que sólo me queda agradecer a los muchachos de Acuarela que nos hayan acercado a Crews. Y que estén preparando la traducción de su primera novela, The Gospel Singer. La esperamos con ansias.


[1] La excelentísima y enormemente lograda traducción de Javier Lucini utiliza el gentilicio “americano” como sinónimo de “estadounidense”, como es ampliamente aceptado en España.

domingo, marzo 06, 2011

Ernesto Bazan, Cuba y Latinoamérica

Hace un tiempo, publiqué una entrevista en la web de Letras Libres a Ernesto Bazan, gran fotógrafo italiano que dejó un muy personal punto de vista sobre la Cuba del Periodo Especial a través del lente de su cámara y que hoy viaja por toda Latinoamérica fotografiando e impartiendo talleres.

Había escrito una redacción basada en esa entrevista, que no se publicó, y que finalmente elijo compartir aquí con ustedes.

Las fotos de Ernesto Bazan son sobrecogedoras, inquietantes, íntimas. Verdaderas. Lejanas a la imagen de esa Cuba sonriente, festiva, exótica o folclorista que se muestra al turismo como un edén de la alegría y la libertad.
 


La Cuba de Bazan es la que día a día sufre las consecuencias de vivir bajo las dos pesadas losas de un bloqueo que les impide desarrollar su economía y de una dictadura que les impide expresarse y vivir con libertad, sin miedo a sufrir consecuencias.


"Ni una sola de las miles de imágenes que existen de Cuba, tomadas por fotógrafos cubanos y extranjeros, se asemejan a éstas. Las imágenes aquí presentadas llevan el nombre del fotógrafo como sello, su percepción, su pensamiento, y cuentan una historia que sólo le pertenece a él", dice la prestigiosa crítica fotográfica Vicki Goldberg en el epílogo de BazanCuba, el libro en el que este fotógrafo siciliano ha dejado resumidas sus sensaciones y sentimientos de catorce años de vida en la isla a lo largo de 280 páginas con 118 fotografías, aderezadas con extractos de su diario personal manuscrito, en una edición cuasi artesanal en la que colaboraron más de 50 estudiantes de sus talleres, y que se vende sólo a través de Internet.


No es la de Bazan, nacido en Palermo en 1959, año de la Revolución cubana, una visión complaciente. Es cruda y desgarrada.


"La Habana está en un estado de descomposición física y mental; parece exhausta y cayéndose a pedazos. Es enorme la degradación. Sueños rotos y desolación por todos lados", escribe en un fragmento de su diario personal correspondiente a 1992, reproducido en su libro.

La Cuba que muestra Bazan está filtrada por la visión personalísima de alguien que está "casi seguro" de haber vivido en la isla en una vida anterior. Muestra el dolor de los cubanos ante las dificultades de la vida diaria, y la presenta desde el dolor que le ha producido el tener que dejar la isla hace ya más de cuatro años, cuando tuvo que exiliarse tras recibir la advertencia de que su familia podía "tener problemas".


Lo curioso es que en un estado policial como el cubano, a veces los problemas no te llegan por desavenencias con el régimen, sino por cosas mucho más mundanas: los vecinos de Sissy, la mujer de Ernesto, no soportaron que ella pudiera darse una vida mejor que la de ellos, y denunciaron las actividades de su marido. Ernesto lo dice claramente: "Mis talleres son caros". Ergo: no aptos para bolsillos de estudiantes cubanos, sólo asistían estudiantes extranjeros.

"Algunos vecinos envidiosos de mi esposa, que tenía un nivel de vida más acomodado, como no tienen nada que hacer en todo el día, empezaron a escribir cartas anónimas y convirtieron algo muy bonito, como lo de mis talleres fotográficos, en un crimen de Estado", resume.


Así fue que en 2006, tras 14 años de vida en una isla que siente como suya, donde se reencontró con la atmósfera de esa Palermo que lo vio nacer en 1959 (el mismo año en el que nació la Revolución Cubana), Ernesto tuvo que dejar la isla.


"Cuando tienes esposa e hijos cubanos, no puedes permitirte jugar con el régimen", dice. La excusa fue que el reglamento del Centro Internacional de Prensa cubano establece que un extranjero no puede impartir clases de periodismo, aunque sí lo pueda ejercer. "La acusación fue que yo era fotoperiodista y estaba dando talleres de periodismo. Según el reglamento del Centro de Prensa Internacional, yo puedo sacar todas las fotos que quiera, pero no puedo dar clases de periodismo. Es una de las tantas estupideces que hay en un mundo regido por ese tipo de reglas", dice.

"Yo he dejado de ser fotoperiodista hace muchos años. Los míos son reportajes de mucha introspección", dice, pero sabía que no podría convencer de eso a las autoridades que decidieron que sus talleres eran de periodismo. Pese a intentarlo.
"Obviamente, fue un momento duro, porque teníamos una casa, cosas materiales... Pero cuando llega el momento en que sientes que estás a punto de perder la libertad de escoger lo que quieres hacer en tu vida, estaba dispuesto a entregar hasta mis cámaras para que mi familia y yo saliéramos sin problemas", cuenta. Pese a ello, no hace de su situación un drama ni se victimiza. Reconoce que es un privilegiado.

"En comparación con lo que les pasa a los cubanos, siempre digo que lo que me pasó a mí es algo muy pequeño", dijo. "Mi familia ha tenido la suerte de poder regresar hasta la fecha a visitar a su familia; entonces, para mí, no es nada del otro mundo", cuenta.


De privilegiado a expulsado
La maledicencia y la envidia de unos vecinos con mucho tiempo libre en el estado policial de los CDR (Comités de Defensa de la Revolución) pudieron más que la simpatía que el trabajo de Bazan llegó a despertar en algunas autoridades cubanas.

Hasta el propio Raúl Castro (por entonces jefe de las Fuerzas Armadas) tuvo el gesto inédito de dejarle fotografiar una semana al Ejército cubano cuando Bazan lo solicitó en una carta, y luego el gobierno lo invitó a exponer esas fotografías en el Museo de la Revolución.


"El gobierno cubano sabía exactamente lo que yo hacía, porque controlan e-mails, teléfonos... Tenía una relación normal con el gobierno sin tener que lamerle el culo a nadie...", dice y se detiene a pensar.  


"En realidad, era privilegiada", dice, "el mismo Raúl Castro pidió que yo hiciera una exposición del trabajo que había hecho a lo largo de una semana en el Museo de la Revolución. ¡Y no me pidieron nada! Yo dije: “Voy a hacer la exposición con las fotos que tengo”. Que son fotos muy personales. La única cosa que me pidieron y accedí porque me pareció un buen pedido, es que incluyera algunas fotos de mujeres soldados. Y fue una situación totalmente surrealista: en el Museo de la Revolución -que era el ex palacio presidencial de Batista- rodeado por todos esos generales, la secretaria de Raúl Castro llamándome por la mañana a mi casa deseándome éxito con mi exposición...", rememora.
 


"Ellos eran conscientes de que mi fotografía sobre el Periodo Especial [los años que siguieron a la caída de la Unión Soviética, especialmente duros para Cuba después de que Rusia manifestara que no seguiría enviándole ayuda] mostraba la dureza, las dificultades del día a día de los cubanos, y a pesar de eso me abrieron las puertas. Veían que trato de fotografiar siempre al hombre con mucha dignidad, a pesar de las dificultades que tiene que encarar. Y eso creo que le gustó al régimen cubano y por eso me permitieron entrar en muchos lugares, lo que ayudó mucho a que mi proyecto llegara donde yo quería", admite, y al final, se muestra agradecido de su destino.

"Al final, créeme, es como se dice en Italia: “Se cierra una puerta y se abre un portón”. Era parte de mi destino. Yo tengo dos niños varones: si me hubiera quedado en Cuba, a los 17 años tendrían que haber hecho dos años de servicio militar obligatorio, y ni hablar del lavado de cerebro que recibían cada día en la escuela... Entonces, creo que ha sido mucho mejor que hayamos salido de la isla", confiesa.

 

Los amigos y la infancia
Los principales amigos que Bazan dejó en Cuba son campesinos, quizás por eso de que los ambientes rurales de la isla aún no están contaminados de la picaresca de las grandes ciudades propiciada por el turismo y las necesidades materiales, un fenómeno social común a todas las grandes ciudades latinoamericanas (y quizás todas las del Tercer Mundo en donde los habitantes suelen ver a los turistas europeos como verdaderos euros andantes) y del cual La Habana es unos de sus mayores exponentes. Pero no quiere meter a todos en el mismo saco, y prefiere recordar los grandes amigos que allí dejó.

"Estaba feliz de haber encontrado mi niñez siciliana en el campo, y hubiera podido fotografiar muchos años más, pero el destino quiso que tenga que salir", dice. La Cuba de la que Bazan se enamoró, es la Cuba campesina, que le recordaba a la Sicilia de su juventud, no la Cuba habanera en la cual se ha instalado una carrera por acaparar más bienes materiales que ostentar ante el vecino, de lo que les llega principalmente por medio de los turistas o el contrabando, a una Habana donde paulatinamente los valores primigenios de la revolución se han visto desplazados por el ansia de acceder al negocio de los chavitos, los pesos cubanos convertibles a dólar. Esa Cuba habanera que fue la que lo expulsó.

"Ahora mi nueva Habana se llama Salvador, y mi nueva Cuba es el estado de Bahía, donde llevo muchos años fotografiando, y estoy feliz... en toda América Latina hay miles de lugares donde fotografiar que me encantan: quiero dedicar el resto de mi vida a fotografiarla", cuenta con satisfacción.

El arte de ser un "dinosaurio"
Bazan no se siente periodista, se siente artista. Quizás por eso siga trabajando con lentitud en sus proyectos de largo aliento, sin dejarse seducir por la velocidad de la fotografía digital.

Sigue con sus rollos de película y la artesanía de lo analógico en una época en la que tanto la fotografía de laboratorio como los libros de fotos están siendo dejados atrás por la fuerza de lo digital. Y sigue editando libros cuidadosamente trabajados, como objetos de culto, pese al avance abrumador de los formatos virtuales.


"Como soy un dinosaurio, no tengo que trabajar para la prensa, no tengo entregas abrumadoras, estoy encantado de la vida, estoy feliz. En Oaxaca [donde imparte talleres del Día de los Muertos todos los años] me esperan cinco estudiantes y mi impresor, que ha revelado sesenta rollos de Salvador que hice este verano, y ahora le voy a entregar otros sesenta rollos que acabo de hacer en Perú, y me encanta esa vida... Después con calma, con mi lupita, con un mezcalito, empezar a mirar, a deprimirme un poquito... Pero al final ojalá pueda surgir algo bueno. Y así es mi vida como fotógrafo, no tengo ninguna prisa, y mis libros se demoran años para nacer", señala.


Ese romanticismo le ha llevado también a rebelarse contra las editoriales y fundar su propia firma para publicar sus libros: BazanPhoto Publishing.
"El mundo editorial te friega mucho. Pierdes mucho los derechos, el control del libro, te pagan una miseria... La única cosa que tenía por cierta cuando salí de Cuba es que no quería que las editoriales me jodieran otra vez un libro, como me había pasado en los dos primeros. Y me siento un privilegiado porque tuvimos (en plural, con mis estudiantes), el control pleno, la plena soberanía sobre cada palabra y cada fotografía. Todo lo elegimos juntos. Y por eso quiero seguir así. Si dentro de algunos años alguna editorial me pide publicar mis libros, lo voy a hacer sólo si aceptan mis condiciones. Porque nosotros somos los que creamos las fotografías de los libros, y nos cuesta mucho trabajo, no solamente en términos económicos, sino también por el esfuerzo de tener la capacidad, la salud, el tiempo, para volver muchas veces a al mismo lugar... A este libro le entregué catorce años de mi vida... ¡Catorce! Entonces, considero que tiene que ser así, porque ese trabajo lo hice yo", sostiene.

BazanCuba, impreso sobre en papel mate alemán con tintas hechas especialmente para esta impresión, es un buen ejemplo del romanticismo que impregna el trabajo del siciliano.

martes, julio 20, 2010

Reflexiones desordenadas tras la borrachera futbolera


Los amigos de la excelente revista Cronopio me han invitado a escribir una colaboración para su 12ª edición. La publicación en esa revista esta aquí. Si quieren hacer un comentario, mejor hacerlo en la entrada de Cronopio. De todos modos, en esta entrada también les pego el texto completo (en la edición original que mantiene una redacción levemente más "argentina"), por si quieren leer acá mismo.


"El fútbol es de todos", leo en una pintada por 'JP Evita'1, que me lleva a pensar en ciertas noticias del año pasado, cuando el gobierno argentino abolió la concesión del fútbol de primera división que tenía la empresa Torneos y Competencias (TyC), que ostentaba así los derechos en exclusividad del fútbol. (Se había llegado a una situación tan ridícula como la de que los canales no pudieran pasar hasta después del domingo por la noche ninguna imagen de los partidos de fútbol de ese fin de semana, ni siquiera de los partidos jugados el viernes o el sábado, porque TyC no las cedía hasta que las hubiera emitido en el programa de ese horario, un clásico de la televisión argentina llamado Fútbol de Primera). 


A cualquier aficionado al fútbol, el hecho de que las emisiones de este deporte pasaran a ser propiedad de la televisión pública y, por lo tanto, fueran parte de la programación libre y abierta, le debería hacer saltar de alegría y un sentimiento de justicia debería hacerle henchir de orgullo. 


Sin embargo, yo mismo, muy aficionado al fútbol, me sorprendí sintiendo algo más parecido al enfado que a la alegría, al sentir que el gobierno estaba dedicando tiempo y dinero a una cuestión absolutamente superficial y que carece absolutamente de importancia al lado de la gran cantidad de problemas serios, profundos y de extrema gravedad a los que tendría que hacer frente el gobierno: educación y salud deficientes o criminalidad, por citar un par de ellos. 


Me sorprendí a mí mismo pensando que, en definitiva, no me parece tan mal que quien quiera ver fútbol pague por ello, puesto que no se trata de una necesidad, sino de un placer: de algo que no le aporta demasiado a la sociedad, salvo a los que forman parte de esta industria. 


Se me podrá rebatir que el fútbol es una industria más del país, que además es muy poderosa y de mucho calado en la sociedad, y que entonces no está mal que el gobierno dé ayudas a los diferentes sectores de actividad económica de un país. Sin restarle razón a este argumento, no dejaré de sentir que hay en la Argentina asuntos mucho más importantes de los que ocuparse antes de pensar en dar ayudas al fútbol, o de invertir decenas de millones de dólares en hacer posible que el fútbol llegue de manera gratuita a todos los hogares que tengan televisión. Creo que esas decenas de millones de dólares podrían ser más útiles si se dota de más recursos a escuelas y hospitales, y que destinar esas sumas al pago de los derechos de la televisación del fútbol es una obscenidad. 


Lo malo no está en pagar por el fútbol, lo malo está en pagar por el fútbol cuando hay tantos asuntos desatendidos relacionados con el cumplimiento de los derechos humanos: que cada chico o chica tenga una alimentación completa y saludable, que reciba una educación de primer nivel para poder salir a competir con sus semejantes en condiciones de igualdad cuando le toque ganarse la vida, que pueda dedicarse a jugar y a estudiar y no tenga que salir a trabajar, que no le falte la salud de manera evitable a todos y cada uno de los habitantes de nuestro país. Y estamos muy lejos como país de poder dar cumplimiento a eso como para ocuparnos de que el fútbol sea gratis.

"¡Pero si todo eso sucedió hace varios meses ya ¿Por qué salís con esto ahora?!", podrán decirme muchos, en un país con un nivel de crispación y de división de opiniones en la sociedad que lleva a que muchas veces, criticar cualquier aspecto relacionado con la actuación de nuestros representantes, cualquiera sea su bandería política, es tomado como un ataque  directo al modelo de sociedad que se promueve, sea desde el campo que se llama a sí mismo progresista como desde el que se llama a sí mismo liberal: en el actual estado de cosas, ni unos son una cosa ni los otros son la otra. 



Y se me ocurrió escribir sobre esto porque vi esa pintada mientras estaba pasando un mes en Argentina, donde hace ya varios años que no vivo, pero que sigue siendo mi país (más aún siendo la emigración, como es, una parte constitutiva de la argentinidad). Y porque estaba ni más ni menos que en el mes del Mundial.


Tuve una discusión en una mítica pizzería de la calle Corrientes con un fotógrafo que sostenía que el fútbol era en Argentina una institución social y que, como tal, un gobierno debía hacerse cargo de que el pueblo pudiera acceder a ella. No niego la importancia del fútbol como manifestación deportiva que incluso es generadora de cultura (literatura, canciones, ritos, lenguaje), como importante actividad económica, ni como puente de unión entre sociedades muy diferentes entre sí que pueden, a través del hecho de compartir su pasión por este deporte, generar entre sí lazos de empatía. Pero vuelvo a repetir lo mismo, como un disco rayado: "¿No hay otras cosas más importantes de las que ocuparse antes?".


Como decía, todas estas reflexiones desordenadas se me vinieron a la cabeza en un mes que pasé en Argentina, en junio de 2010, mes de Mundial de fútbol en Sudáfrica. No recordaba, después de haber vivido casi diez años y dos mundiales en Europa, con cuánta intensidad se vive este evento deportivo en el país más austral del mundo. Al salir de España rumbo a la Argentina me alegraba alejarme de una presencia mediática del fútbol que consideraba excesiva: creo que en realidad lo que me alegraba era alejarme de la presencia mediática de la selección española y cambiarla por la selección argentina. 


La cantidad de horas de radio y televisión, y de hojas de periódicos dedicadas al Mundial en Argentina me pareció aún más excesiva que en España, y aunque no puedo ni quiero sustraerme a la fascinación que el Mundial ejerce sobre las personas, sí me choca más que esto se dé en un país que se ocupa tan poco de la salud y la educación de calidad públicas y de acceso universal.


Los problemas sociales a los que se enfrenta la sociedad argentina son tan serios que frivolizan y dejan en ridículo a cualquier tipo de información deportiva que pueda comunicarse; pero precisamente por esto parece que fueran más importantes para una sociedad que necesita creer más que nunca en ella misma. Y ver que gente como vos, con la que en tanto compatriotas compartís muchísimas cosas, pueden ser los mejores del mundo en su especialidad -mucho más si esa especialidad se nutre de la pasión de la competición deportiva en defensa de los colores patrios-, hace que cada uno de nosotros deseemos que ellos, nuestros alter egos, ganen el Mundial a los otros. 


Aunque ellos hayan llegado a ser millonarios y a sus veintipico años ya no tengan que preocuparse de ganarse el pan y tengan el futuro de sus hijos y nietos asegurados. Los que están en Argentina se sienten identificados con ellos, y los que emigramos porque priorizamos una serie de oportunidades que -erróneamente o no- creímos que Europa podría brindarnos nos sentimos identificados con un Lionel Messi que dejó la Argentina no sólo para poder hacer una carrera en el fútbol, sino porque en Barcelona le iban a costear un tratamiento de salud relacionado con su crecimiento que en su club de Rosario, Newell's Old Boys, le negaron: sin el éxito de ese costoso tratamiento no hubiera llegado a ser el mejor jugador del mundo.


Y estos sentimientos no son privativos de países en vías de desarrollo. También en España el triunfo de su selección en el Mundial ha servido para que los españoles puedan volver a confiar en su potencial en medio de una severa crisis económica que ha llevado ya al país a una tasa de desempleo del 20 por ciento, unos cuatro millones de trabajadores desempleados. 


Algunas estimaciones han llegado a calcular que el campeonato mundial logrado por la selección española podría llegar a elevar el crecimiento de su producto interior bruto (PIB) en un 0,7 por ciento, debido a una mejor imagen de la marca España en el mundo, a la llegada de más turistas, o simplemente a un mejoramiento del ánimo y la confianza en sí misma de la gente que podría llegar a fomentar el consumo y la productividad de los españoles. Si este grupo de muchachos españoles fueron capaces de conquistar el mundo con trabajo, talento, tesón y humildad (porque de todo eso han hecho gala los jugadores de esta selección), ¿por qué todos y cada uno de nosotros no seremos capaces, con un poco de suerte, de cumplir nuestros sueños?


¿Será la improvisación y la apelación a la suerte, a los golpes de fortuna o de inspiración fortuita y al talento desordenado -la verdad sea dicha: el talento por sí solo nunca triunfa si no es ayudado por algo de disciplina: el equipo de México '86 con el que Argentina conquistó la Copa del Mundo era un conjunto cuya disciplina dio soporte al colosal talento de Diego Armando Maradona-  de la que hizo gala nuestro director técnico la responsable de una eliminación tan temprana? ¿Será el carismático e irresponsable Maradona el más patente reflejo de lo que somos como país? No son pocos los que sostienen esta idea. Nada está perdido, entonces: todo es cuestión de que encontremos un poco de disciplina.


1 Juventud Peronista Evita.

viernes, junio 11, 2010

Mi candidato es Sudáfrica



Por la épica.
Quien haya visto la película Invictus, del maestro Clint Eastwood, o haya leído Playing the enemy de John Carlin (traducida en español como El factor humano), la novela que inspiró la mencionada película, se habrá dado cabal cuenta del carácter épico del triunfo sudafricano en el Mundial de Rugby de 1995.

Aquél histórico evento deportivo unió a toda una nación en torno a los Springboks, la selección de rugby del país, el equipo verde y oro que antes de 1995 era odiado por la mayoría negra, y que fue conducido al título bajo el liderazgo de su capitán, Francois Pienaar, un jugador blanco (como todos los de la selección ese año, con la excepción de Chester Williams) que hizo suyos los valores de unión de la nación del arco iris, y que dedicó el triunfo al conjunto del país, incluida la mayoría negra.

En una entrevista tras la consecución del título, Pienaar dijo: “No tuvimos a 60.000 personas alentándonos” (en referencia a los asistentes esa tarde de 1995 en la final del Ellis Park de Johannesburgo) “Tuvimos a 43 millones”.

Quince años después, hay seis millones de sudafricanos más, y el país tiene ante sí una apuesta más ambiciosa: la organización de un Mundial de Fútbol es un desafío de magnitudes muchas veces superior a la de su hermano menor, el Mundial de Rugby. Esta vez, los sudafricanos -además de unir de nuevo a blancos y negros detrás de su selección - quieren demostrarse que pueden superar desafíos en un país que los tiene mucho más serios que una competición deportiva: la mitad de su población sumida en la pobreza, índices de delincuencia y de tasa de prevalencia de VIH de los más altos del mundo, y una de las más sangrantes cotas de desigualdad social del planeta con una corrupción rampante.

En lo deportivo, a pesar de que los Springboks no eran candidatos a ganar la Copa Webb Ellis en 1995, sí estaban en el grupo de países potencias del rugby mundial. Eso no sucede con los Bafana Bafana, la selección de fútbol, históricamente identificada con la minoría negra, así que, por ahora, los sudafricanos no parecen plantearse quedarse con la Copa

Pero esta vez hay otro Pienaar liderando la selección. Se trata de Steven, y es negro. Y aunque diga que quiere ir paso a paso, seguramente sueña con repetir la historia de su antecesor blanco.

Otra vez, como hace quince años, los sudafricanos están unidos detrás de un deseo común. Y otro Pienaar levantando una Copa del Mundo el próximo 11 de julio sería la guinda del postre. Verde y oro u oro y verde, blanco y negro, el orden de los factores no altera el producto.

Otra vez, los países que se enfrenten a Sudáfrica deberán enfrentarse al empuje de 49 millones de almas. Por no hablar de sus vuvuzelas, mucho más concretas que un espíritu alentador.

No me imagino que el triunfo de un país organizador pueda ser más épico que un hipotético campeonato de los anfitriones en 2010. El padre de esta criatura llamada Sudáfrica, Nelson Mandela, perdió a su bisnieta en un accidente de tránsito tras la ceremonia inaugural, y por ese motivo no pudo asistir al primer partido, que enfrentó a su selección con México y que terminó con un empate a un gol. Zenani Mandela, de 13 años, murió cuando volvía del concierto de música que precedió al Mundial el jueves 10 de junio, en un accidente que sufrió junto a su bisabuela, Winnie, la más famosa esposa del líder sudafricano. A ella le dedicará Madiba el triunfo, que mancha de sufrimiento y dolor lo que para él hubiera sido la coronación de una vida dedicada a su país.

Por eso mi candidato es Sudáfrica: por la épica. Si los Bafana Bafana se llevan la Copa, Clint Eastwood tendrá que filmar la segunda parte de Invictus.

domingo, mayo 09, 2010

Dos años después, Rock in Rio otra vez



Foto: FT.
Hace dos años se celebró la primera edición de Rock in Rio Madrid. Recuerdo que me llamó poderosamente la atención el espectacular despliegue comercial llevado a cabo en las instalaciones del megaevento, que me dio una sensación más cercana a la de estar en un centro comercial improvisado que en un festival de música. Por eso, para ilustrar esta entrada elegí una foto de dos promotoras en monopatín eléctrico publicitando unos productos, que me pareció la más adecuada para retratar el festival. Para esta entrada recupero una crónica del festival que escribí para la agencia Reuters, con la intención de hacer un contrapunto con la edición de este año. Aunque aún no se ha llevado a cabo, me da toda la impresión de que podría llegar a escribir (casi) exactamente lo mismo.
¿Será?

Rock in Río: gran festival de música, gran pasarela comercial

MADRID, 7 de julio de 2008 (Reuters) - El festival Rock in Río, quizás la marca registrada más famosa en la historia de los eventos musicales, nació en 1985 en la brasileña ciudad de Río de Janeiro y pasó por Madrid durante los dos últimos fines de semana, dejando inolvidables actuaciones de grupos míticos y el recuerdo de un despliegue comercial quizás nunca visto en la capital española.
Más de 300.000 personas, según los organizadores, se dieron cita en la localidad madrileña de Arganda del Rey, al sureste de la capital, para asistir a conciertos entre los que destacaron los internacionales The Police, Bob Dylan, Lenny Kravitz, Neil Young, Alanis Morrissette, Carlinhos Brown, Ivette Sangalo, Jamiroquai, Amy Winehouse, Orishas, Shakira, Zucchero o Café Tacuba.
Entre el cartel de locales también se destacaron grandes de la escena española como Loquillo, Manolo García, Concha Buika, Estopa, El Canto del Loco o Alejandro Sanz.
Tres escenarios marcaron el ritmo de un festival, que podía ser considerado una salida al campo para grupos de amigos o familia, con la particularidad de que la entrada más barata para un día individual, de los cinco que tuvo el festival, era de unos 69 euros, y el césped, en lugar de ser natural, era artificial.
La organización ha sido casi impecable, con las desinteligencias lógicas que surgen de un evento de semejantes proporciones, y no se trató de un festival de música al uso, sino como la misma organización lo dice, "el mayor festival de música, ocio y entretenimiento del mundo".
Las opiniones de los asistentes eran de lo más variadas. José Angel Lozano, de 29 años que llegó desde Murcia para asistir a la fiesta, se quejaba de que la única bebida alcohólica que vendieran fuera cerveza.
"Cuatrocientos kilómetros para no poder tomarme un cubata", se lamentaba.
La organización decidió restringir la venta de alcohol, porque su lema promocional "Por un mundo mejor", es un concepto que no corresponde con el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, según los organizadores.
Elena, una trabajadora sanitaria de 24 años, decía estar "indignada" porque no la dejaban salir y volver a entrar.
"No me gustó que había pocas casetas de alimentación, y que había pocos lugares para sentarse", dijo Cristina, una azafata de museo de 30 años de edad.
Pero no todas las opiniones eran negativas.
Armando, un abogado mexicano de 25 años, de vacaciones un mes en Madrid, estaba encantado con la experiencia, mientras hacía cola en un stand promocional de una marca de preservativos en el cual vestían como novios a parejas que querían representar una boda al estilo de Las Vegas, con un imitador de Elvis Presley como sacerdote.
"La organización está muy bien. Nos dijeron que iba a estar mala, y todo ha salido muy bien hasta ahorita, y Café Tacuba, lo mejor", señaló Armando.
"Ver una banda mexicana acá es algo inolvidable. Nos lo estamos pasando muy bien", agregó, entre azafatas vestidas de enfermeras sensuales que regalaban muestras gratis de sus productos.
Rubén Isaac Albarrán, el cantante de la mencionada banda, se mostró encantado de participar del festival, y antes experimentar la emoción de atravesar casi todo el recinto, a lo ancho, a través de una soga tirolesa, dijo a Reuters que lo hacía porque quería "bajar un poco la adrenalina de haber tocado aquí".
Entre las atracciones extramusicales podían encontrarse también una especie de peluquería desmontable dispuesta por una marca de cosmética para que las damas se lavaran el pelo, o un karaoke de estilo caribeño para aquellos que quisieran emular a sus ídolos musicales, montado por una marca de ron.
Desde el estadio Santiago Bernabéu salían permanentemente autobuses que recorrían los 28 kilómetros que separan Madrid de Arganda del Rey, y transportaron a la gran mayoría de los asistentes, que además de disfrutar de la música también pudieron llevarse todo tipo de recuerdos promocionales: balones hinchables, bolsos, champúes, camisetas o pulseras.
Rock in Rio volverá a Arganda del Rey en 2010.
/Por Feliciano Tisera/

domingo, marzo 14, 2010

Películas de libro, y viceversa

Mi amigo Cristian Vázquez escribió una entrada en su excelente blog literario Una birome sobre la relación de la literatura con sus adaptaciones cinematográficas. El tema da para escribir no un libro, sino varios, pero al empezar a escribir un comentario en su entrada, me enrollé mucho y decidí que era una buena oportunidad para tocar un tema que me interesa mucho en una entrada en este blog.
Una película y un libro son obras diferentes.
Se puede efectuar el ejercicio, sumamente placentero, enriquecedor y, por lo tanto, recomendable, de leer primero el libro y después ver la película.
Hay casos en los que la novela fue escrita después de la película. Marcelo Figueras escribió su novela Kamchatka, después de haber escrito el guión de la película, e incluso después de que ésta fuera comercializada. Si bien, como dije antes, no es del todo correcto comparar una película con un relato o novela debido a que son obras diferentes, con formatos y capacidades comunicativas distintas, como en definitiva los seres humanos tenemos libertad de opinión, voy a decir que me gustó mucho más la novela posterior que la película (que ya era muy buena).
Estoy de acuerdo en que la "fidelidad" al original no tiene por qué ser blandida como una virtud a resaltar. Es más: dicha “fidelidad” tendería a hacer más defectuosa la obra "fiel", dada la imposibilidad de trasladar "fielmente" un contenido o un significado de un formato a otro. Además, ¿para qué carajo queremos "fidelidad" en el arte si, justamente, el arte (literatura, cine, pintura, teatro, etc.) tiene la maravillosa capacidad de provocar en cada uno de nosotros interpretaciones diferentes y esa es una de sus mayores riquezas?
Incluso hay casos, como el de Eduardo Mignogna y su novela y posterior película homónima La señal, en los que el propio autor escribió el guión con cambios importantes en el argumento (que no comentaré para quien quiera leer el libro y, después, ver la película¹). A mí me gustaron ambas, novela y película, y no me atrevo a decir cuál de las dos es mejor. Pero sí tengo claro que me parecieron diferentes y que sería un error intentar compararlas con la intención de sacar conclusiones definitivas: sólo serviría hacerlo a modo de análisis enriquecedor de la experiencia.
Mignogna, autor de la excelente y recomendable novela Cuatrocasas (antecedente, para mí, de La vida entera, de Juan Martini), ya había incursionado en la experiencia de filmar una novela suya, con La Fuga. La película –que vi varias veces- me pareció excelente, aunque aún no tuve la oportunidad de leer la novela. Voy a buscarla.

¹La versión fílmica de La señal iba a ser dirigida por el propio Mignogna, pero el novelista y director falleció sorpresivamente en 2007 cuando estaba por empezar la filmación, por lo que su protagonista, Ricardo Darín –quien ya había trabajado a las órdenes del novelista y director en el El faro y La fuga-, se hizo cargo de la dirección junto a Martín Hodara, asistente de Mignogna.

martes, febrero 09, 2010

“Publicar un libro en coautoría es intentar hacer frente al miedo”

Lorena Álvarez de Sotomayor y Belén Espiga, escritoras noveles

Lorena Álvarez de Sotomayor y Belén Espiga decidieron llevar a libro doce años de amistad. Años en los que compartieron fortunas e infortunios, amores y desamores, alegrías y tristezas. Doce eneros está conformada por una especie de diálogo entre un texto y otro, algunos de ellos poemas, otros relatos difíciles de clasificar, y es el primer libro que publican después de que uno de los editores de Incógnita, una editorial que pretende dar difusión a autores noveles, sugiriera que le dieran forma a tanta sustancia acumulada. Una periodista y una profesora se unen para ser coautoras de un libro en el que desnudan sus más sentimientos más íntimos.
¿Cómo se les ocurrió llevar doce años de amistad a un libro?
Lorena: Yo no le había enseñado mis poesías prácticamente a nadie. Los conocía Rubén, el editor, que es amigo personal, y poca gente más. De mi familia no las había leído nadie. Cuando se las llevé a Rubén, quería era que él, como parte de una editorial, me diera una opinión. Y de repente me dice: “Bueno, ¡vamos a publicar!”.
Belén: Yo al principio no tenía ganas, pero Lorena es muy impulsiva, es embaucadora. Te dice: “Vamos a ver esto, y te envuelve”. Es una conversación, llevamos muchos años de amistad y hemos hablado de todo eso que se menciona en el libro. No en poesía, evidentemente.
¿La poesía es un poco un escape de vuestras tareas cotidianas, una como profesora y otra como periodista?
Belén: La poesía me ayuda, creo que en vez de ir al psiquiatra yo tengo la poesía. Soy profesora de secundaria y me angustia ver a los niños que no hacen nada, no se sacrifican, no salen adelante. Me preocupan mucho las vidas que tengo en mis manos y que no veo un mundo para ellos. El otro día escribí una poesía sobre eso
Lorena: Coincido con Belén. Para mí, escribir es un desahogo. Me pareció curioso que cuando la gente leía nuestros poemas, nos decía: “¡Qué horror, debéis haber sufrido muchísimo las dos”. Y no es que hayamos sufrido un montón, pero normalmente escribimos cuando estamos mal. De todos los poemas que tengo yo, positivos hay dos o tres. Cuando estás contenta no te pones a escribir, disfrutas del momento. Cuando estas mal, te desahogas.
¿Cómo se sienten desnudando sentimientos tan fuertes que antes eran de su esfera más íntima?
Belén: En la presentación, yo sentía realmente que me estaba desnudando ante la gente. Estaban mi madre, mis dos hermanas, mis mejores amigos, mi novio… la gente clave de mi vida. Y de ellos, absolutamente nadie había leído ni una sola vez mis poesías. Tenía la sensación de desarmarme. Y lo más grato de todo es que mi hermana, que siempre ha sido muy critica conmigo, me abrazó y me dijo “Qué talento tienes Belén, yo esto no lo sabía”. Yo escribo desde los trece o catorce años, y siempre me ha dado vergüenza mostrar algo, porque es una cosa muy personal, son sentimientos muy fuertes.
Lorena: A mí me daba miedo que la gente dijera “¿Y ésta qué está escribiendo, qué dice está loca?... Vaya cursilada”. Tenía mucho miedo a la hora de publicar mi libro porque era como mostrar las tripas. Pero ahora ya no lo pienso tanto, y es curioso, porque ahora es cuando la gente realmente tiene el libro y va a empezar a leerlo. Yo siento que me he quitado un peso de encima, es como que ya voló. Antes de publicarlo era peor.
El libro está presentado en un formato bastante poco habitual, un diálogo entre poesías y textos de otro tipo.
Lorena: Lo de Belén es poesía, y lo mío en realidad es un poco raro, son ideas que se me ocurren, minirrelatos, prosa poética, no sé ni lo que es… Después de mostrar mis poesías en la editorial y de que yo metiera a Belén en este sarao, los editores nos propusieron darle más la forma de un libro, graficando cómo había sido el dialogo y a partir de eso empezamos. Hicimos la primera selección, la segunda selección y la organización del orden cronológico y en secciones.
Esto de hacer un libro en coautoría, ¿es una forma de restarle importancia al ego?
Lorena: Y de restarle importancia al miedo, porque la verdad es que uno solo, ahí, con algo tan fuerte… Yo creo que era más una cuestión de miedo que de ego. Estar con alguien al lado lo hace todo más fácil.
¿Y las ilustraciones que acompañan el libro?
Belén: Es la tercera pata de esta historia. Él no quiere protagonismo. En el libro no quiso salir en portada. Es un amigo nuestro, dibujante y artista, y le dijimos que las ilustraciones de los capítulos no las hiciera conforme a nuestros poemas sino que, sabiendo la temática de cada capitulo, hiciera una creación propia. Y eso hizo.
¿Cómo han logrado publicar en una editorial pequeña? ¿Ustedes financiaron la edición?
Lorena: No. Incógnita Editores es una editorial para gente que está empezando. Así demuestran que les encanta lo que hacen y que realmente quieren sacar a la luz a la gente nueva y apoyarles. Ellos tienen sus trabajos y hacen esto por amor al arte, no para sacar dinero, porque como mucho sacarán treinta euros de todo esto. Ellos editan, dan su opinión, sus enfoques, lo corrigen, lo maquetan, lo llevan a imprenta, no te cobran nada y corren con todos los gastos. El día de la presentación se venden los libros, y con lo que obtienen con la venta de esos ejemplares, prevén recuperan los gastos de impresión. Hacen las horas de edición gratis y una vez que han recuperado la inversión inicial, de los ingresos por el resto de los libros que se vendan ellos se quedan el 45 por ciento, mientras el 55 por ciento restante es para los autores. Ellos venden también los ejemplares anteriores a través de su página web. Esos porcentajes son muy generosos comparados con los de las editoriales grandes, que te garantizan una distribución pero suelen dar al autor entre un 5 y un 10 por ciento, y que al tener una red comercial grande, te pueden decir que han vendido 10 y han vendido 100 y no tienes forma de comprobarlo…
¿Volviendo al tema personal, ustedes desde cuándo se conocen?
Lorena: Belén fue mi profesora, nos conocimos cuando yo estaba en el colegio, tenía catorce ó quince años. Cuando ella dejó de darme clases nos fuimos haciendo amigas y desde entonces hemos mantenido la amistad y el contacto permanente.
¿Y ahora están creciendo juntas las dos?
Belén: Evidentemente, ella más rápido que yo. La gente que elijo para mi vida es gente que crece. La gente gris no me gusta, me gusta la gente que aprende, que quiere renovarse día a día. Yo siempre digo que hasta que no me muera, me seguiré renovando. Y como creo en el más allá, me seguiré renovando en el más allá.

martes, octubre 20, 2009

Petia Petrov, la entrevista completa

Foto:FT
La revista mexicana Letras Libres, en su edición web, me dio la posibilidad de publicar una entrevista a Petr Petrov, Petia, boxeador ruso de peso ligero, 26 años, con 28 combates, 24 triunfos, dos nulos y dos derrotas. (Lo entrevisté días antes de ganar el combate cuya foto ilustra esta entrada).

Si querés leer la entrevista completa, podés leerla online navegando en el documento que sigue (10 páginas), o bajar el PDF haciendo click en la descarga (para esto último es necesario registrarse).
Entrevista a Petia Petrov (completa)

domingo, agosto 30, 2009

Bryce Echenique: "Tras 35 años en Europa, lo que más aprendes es hasta qué punto eres peruano"

Entrevisté al escritor peruano Alfredo Bryce Echenique en 2002, después de que su novela El huerto de mi amada fuera galardonada con el premio Planeta de ese año.

Bryce estaba bastante contrariado porque acababa de perder el manuscrito de una novela que tenía lista para las correcciones finales, algo que atribuía al ajetreo de su vida de promociones y viajes, pasando de un hotel a otro, de una ciudad a otra, armando y desarmando maletas, dando conferencias, ruedas de prensa y entrevistas sin parar, algo que para él resultaba “muy incómodo”.


Acababa de regresar a vivir a Perú después de treinta y cinco años residiendo en Europa, y esta nueva experiencia de vida lo estaba afectando y enriqueciendo mucho. Hablamos de su literatura, de sus motivaciones y su metodología de trabajo, de su vida como exiliado y su regreso a Perú. Hablamos de política, de la realidad de su país y de Latinoamérica. El presidente de Perú todavía era Alejandro Toledo, y Lula no se había convertido aún en el mandatario de Brasil. Al igual que hice en muchas de mis entrevistas de esa época, no dejé de preguntarle por las analogías que veía entre su país y Argentina, cuya actualidad en esos años era muy seguida en la prensa del mundo hispanohablante debido a su carácter de paradigma de la caída de un modelo, el neoliberal, que fue un triste ejemplo de cómo una sucesión de malas gestiones y una ineficiente e inescrupulosa actuación de organismos económicos internacionales pueden llevar a todo un país a la ruina. Puede que, como entrevistador, buscara hablar de los temas en los que me podía mostrar más seguro, evitando entrar en terrenos que dejaran demasiado en evidencia mis falencias, mis lagunas y mis desconocimientos (aunque esto fuera un imposible: no hay que tener pavor a que tus lagunas terminen saliendo, pues tarde o temprano, aparecen. Hay que mostrarlas con humildad y dignamente).


Bryce aún no había recibido acusaciones por el plagio de varios artículos periodísticos. Tras varias acusaciones en este sentido a partir de 2007, el peruano Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) condenó en 2009 al escritor a pagar una multa de unos 40.000 euros debido a pruebas irrefutables de plagio. Ya en la entrevista Bryce manifestaba cierto cansancio por sobrecarga de trabajo, al decir que antes de su viaje a Europa (que lo retendría en el viejo continente durante más de medio año) había enviado por adelantado artículos "casi para un año", y confesaba sentirse agobiado por el ritmo que le imponían sus compromisos literarios y periodísticos.

La entrevista fue realizada el 16 de julio de 2002 en Santander, y un extracto de la misma se publicó el diario ABC al día siguiente. La página original del periódico puede ser consultada al comienzo esta entrada.


Con ustedes, la entrevista completa.


Que la disfruten.

LEER LA ENTREVISTA COMPLETA

viernes, agosto 21, 2009

Juan José Saer: "Siempre trato de que escribir no sea una tarea forzada"

Una de las pérdidas más importantes para la literatura argentina y mundial de los últimos años fue la de Juan José Saer, en 2005. Su muerte, muy prematura (no había cumplido aún los 70 años), nos ha privado de las obras que Saer habría escrito en el caso de seguir vivo más años.

Tuve una conversación muy animada con él en abril de 2002, cuando estuvo en Madrid promocionando un lanzamiento triple: las novelas La pesquisa y Las nubes, y el libro de relatos Lugar. En el diario ABC, donde trabajaba, sólo se publicó un fragmento muy pequeño de la misma.

Saer se mostró extremadamente cercano, con una naturalidad que me hizo sentir más como si hablara con mi viejo o con un amigo de su generación que con uno de los mejores escritores del mundo en ese momento.

Muchas veces, la versión escrita de una entrevista no hace justicia con la oralidad, que brinda matices y sentidos que se pierden con la transcripción. Por eso siempre intento que en las transcripciones se mantenga lo más posible el sentido de la oralidad del entrevistado, pese a las obligadas correcciones que es inevitable hacer para que el texto sea inteligible.

Tras esta breve introducción a la entrevista, los dejo con el entrevistado.

Que disfruten.

LEER ENTREVISTA

domingo, agosto 16, 2009

Juan Forn: "Estamos empezando a vivir con una actitud menos tilinga y superficial"

Esa frase es de 2002, y me la dijo Juan Forn cuando lo entrevisté, muy poco después del estallido de la crisis de diciembre de 2001, una de las más grandes que experimentó Argentina. Él estaba en Madrid presentando su excelente novela Puras mentiras, y en la entrevista queda claro que aún estábamos los dos muy afectados por los acontecimientos sociales y políticos de nuestro país. Creo que siempre es bueno releer lo que decíamos hace años, porque nos brinda una visión más profunda de dónde estamos ahora (en todo sentido). Nos sirve para ver en qué mejoramos, pero, sobre todo, en qué empeoramos.

En la entrevista hablamos de todo: de la crisis, de la vida en las ciudades, del oficio de escribir, del papel de su grupo generacional en la Argentina de los '90, y más.

Como de costumbre, se publicó en su momento un fragmento en el diario ABC, donde yo trabajaba en ese momento: aquí pueden leer la entrevista completa.

Que la disfruten.

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